ıllı Portal sobre Cristianismo y Catolicismo (2018)

Portal wikinfo sobre cristianismo, catolicismo, biblia, santoral, vaticano, papa, tierra santa y peregrinaciones

PORTAL WIKINFO SOBRE CRISTIANISMO, CATOLICISMO, VATICANO Y BIBLIA

 catolicismo y cristianismo

COMPARTE EN TU RED SOCIAL PREFERIDA:


  ELIGE TU TEMA DE INTERÉS: 


autoayuda.es

  Cristianos (Wikinfo) 

autoayuda.es   BUSCADOR Cristiano    

  CRISTIANISMO Y CATOLICISMO A LO LARGO DE LA HISTORIA UNIVERSAL   


El cristianismo (del latín christianismus, y del heleno χριστιανισμός)​ es una religión abrahámica monoteísta basada en la vida, enseñanzas y milagros de Jesús de Nazaret, como se presentan en el canon bíblico —que recoge tanto el Viejo como el Nuevo Testamento—.

Con dos mil cuatrocientos millones de seguidores, uno de cada 3 humanos en el planeta es cristiano, con lo que es la religión más extensa del planeta.​ Los cristianos piensan que Jesús es el hijo de Dios, como el Mesías (o bien Cristo) presagiado en el Viejo Testamento, que murió crucificado para la redención de los pecados del género humano, y que resucitó al tercer día.

Algunos de los escritos sagrados cristianos son compartidos con el judaísmo. El Tanaj forma, así como la Sagrada Escritura griega —más vieja que el Tanaj en su forma actual—, la base y la fuente para el Viejo Testamento de las distintas biblias cristianas. Por esta razón, el cristianismo es considerado una religión abrahámica, así como el judaísmo y con el islam.

Historiográficamente, sus comienzos se sitúan en la primera mitad del siglo i Anno Dómini, en tiempos de Jesús de Nazaret. Sin embargo, la fe cristiana considera ese tiempo como la llegada del Mesías anunciado en premoniciones judías del Viejo Testamento.

Algunos estudios del siglo xx no toman como data incontestable el año treinta y tres d. de C. para la muerte de Jesucristo. Hay quienes, al pesquisar en las datas, sugieren que pudo haber un desfase de cuatro a ocho años entre el comienzo del cómputo de la era cristiana y la data precisa del nacimiento de Jesús de Nazaret, conocido como Cristo.

En adición a esto, no hay clara certidumbre ni acuerdo entre estos autores de que este haya fallecido a la edad de treinta y tres años, tal y como ciertos textos bíblicos semejan enseñar.

En sus primeras décadas, el cristianismo era considerado por ciertos como una doctrina sectaria de las tradiciones judías ortodoxas.​ Desde el momento en que el cristianismo se transformó en la religión oficial del Imperio romano en el siglo iv, ha influido significativamente en la cultura occidental y en otras muchas.

La palabra cristianismo procede del heleno χριστιανός, christianós, ‘cristiano’, la que por su parte procede del nombre propio Χριστός, Christós, ‘Cristo’, traducción del hebreo Mesías, que significa ‘ungido’. El origen del término se señala en el libro de Hechos de los Apóstoles:

 

Orígenes del cristianismo

El cristianismo tiene su origen histórico en el judaísmo del Segundo Templo de principios de la era actual. Aunque Jesús de Nazaret se autoidentificó siempre y en todo momento como un judío devoto, en su doctrina y sus enseñanzas, Él se identificó como el camino al Padre Celestial:

En los evangelios hay extensa patentiza de que Jesucristo aseguró ser el único camino a Dios, lo que sería enseñado igualmente por sus primeros seguidores, incluyendo a los apóstoles Simón Pedro y Pablo de Tarso.

 

No se conoce con precisión el número de seguidores que pudo lograr el cristianismo en vida de Jesús de Nazaret, ni cuántos proseguían en la comunidad cristiana por él fundada tras su muerte, ejecutado por las autoridades seculares. Pocos años tras su muerte, Pablo de Tarso, un judío que —en el decir de los Hechos de los Apóstoles— tenía la ciudadanía romana, tuvo un papel señalado predicando y poniendo en contacto a diferentes conjuntos cristianos del Oriente Próximo.

El carácter misionero de Pablo de Tarso y otras figuras del cristianismo primitivo influyó de forma definitiva en toda la historia siguiente del cristianismo.

Al final del siglo I, ya se habían constituido las 4 corrientes básicas del cristianismo primitivo que acabaron por integrar el canon bíblico, y que podrían esquematizarse escriturísticamente en:

 

(1) el cristianismo paulino, integrado por el corpus de cartas escritas por Pablo de Tarso y su escuela.

(2) el judeocristianismo, representado por los escritos derivados de las posturas de la ciudad de Santiago el Justo y de Simón Pedro,

(3) el complejo cristianismo sinóptico (que engloba desde el judeocristianismo del Evangelio de Mateo hasta el pagano-cristianismo del Evangelio de Lucas y de los Hechos de los Apóstoles).

(4) el cristianismo joánico.

La labor de estos primeros cristianos llevó a la capacitación de comunidades cristianas en abundantes lugares del Imperio Romano, singularmente en su parte oriental. El sociólogo Rodney Stark, quien estudió distintas fuentes históricas para su libro El apogeo del cristianismo, concluyó que cara el año trescientos después de Cristo, el cristianismo estaba difundido tanto entre las clases populares como en un número de personas ricas y también influyentes de la sociedad romana, y se aventuró a situar la cantidad de cristianos entre el diez y el veinticinco por ciento de la población del Imperio.

Con el edicto de tolerancia del emperador Constantino I el Grande, el cristianismo se transformó en religión legal y progresivamente en la religión favorecida por el estado. No obstante no fue hasta el Edicto de Tesalónica, decretado por el emperador Teodosio, que el cristianismo se transforma en la religión oficial. En las urbes el número de cristianos siempre y en toda circunstancia había sido mayor, y cara el siglo V la población no cristiana del imperio se concentraba de forma masiva en zonas rurales (pagi), con lo que la religión olímpica terminó llamándose paganismo por ser esencial solo en esas zonas.

Una vez transformada en religión mayoritaria del Imperio, el cristianismo se expandió a toda Europa. Los pueblos germánicos se fueron convirtiendo progresivamente entre los siglos IV y IX. Cirilo y Metodio predicaron a los eslavos en el siglo X.

El cristianismo había llegado a las islas británicas en el siglo V, cuando Patricio de Irlanda estaba activo en la zona. Desde el siglo VII las potencias cristianas de Europa rivalizaron con las potencias islámicas. En el sur y centro de Europa, con la salvedad de las zonas bajo administración musulmana, el cristianismo fue la primordial religión desde ya antes del siglo IX hasta la actualidad. La expansión al norte de Europa y Europa oriental fue más tardía, mas asimismo en esas zonas desde hace siglos el cristianismo ha sido históricamente la religión mayoritaria.

Con la expansión europea en América hubo un esmero deliberado por imponer así sea pacíficamente, así sea a través de coartes, el cristianismo a las poblaciones de origen americano. Desde el siglo XVI los portugueses hicieron sacrificios asimismo por llevar el cristianismo a determinadas áreas de África y Asia, que estaban bajo su dominio. El apogeo del colonialismo europeo en África, Asia y Oceanía aumentó el número de cristianos en el mundo entero.

Según una investigación de dos mil cinco, habría en el planeta más de dos mil cien millones de cristianos, o bien cerca de una tercera parte de la población mundial, siendo la religión con más seguidores del planeta. Otro estudio, publicado en dos mil once, habla de dos mil ciento ochenta millones de cristianos en el planeta.

Existe un núcleo aproximadamente compartido de opiniones y doctrinas entre los diferentes conjuntos cristianos, aunque ciertas de esas doctrinas no son admitidas por todos.

En ese núcleo se encuentra:

  • Que Dios es uno y, al tiempo, 3 personas diferentes (Padre, Hijo y Espíritu Santo; Mateo 28:19) con misiones diferentes; la doctrina de la Trinidad es admitida por la mayor parte de los cristianos en nuestros días, pero no por todos, y es motivo de polémica desde los principios del cristianismo;
  • Que Dios Padre creó y conserva el cosmos por su Palabra, el Verbo, sin quien no se hizo nada de todo lo hecho (Juan 1:3);
  • Que Dios Padre se descubrió desde el comienzo a los hombres y cuidó del género humano para dar vida eterna a todos y cada uno de los que procuran la salvación con la constancia en las buenas obras (Romanos 2:6-siete);
  • Que charló a la conciencia de nuestros ancestros en diferentes ocasiones y de muchas formas a través de los profetas, y que en la etapa final charló por su Hijo (Hebreos 1:1-dos), Jesucristo, hombre auténtico (Jesús de Nazaret), Palabra de Dios hecha carne (Juan 1:14), que lleva a su totalidad la acción del Padre en favor de la humanidad;
  • Que fue Jesucristo quien descubrió la auténtica naturaleza de Dios, llamando a Dios «su Padre y nuestro Padre» (Juan 20:17) y anunciando la venida del Espíritu Santo (Hechos 1:8), el Espíritu de Dios, Espíritu de la verdad (Juan 16:13), exactamente el mismo que lo movió a él y que hizo de sus apóstoles sus testigos.

 

Sin embargo, en otras opiniones y doctrinas los cristianos difieren entre ellos, por poner un ejemplo, sobre cuál es el criterio válido para admitir una creencia. Para los católicos y ortodoxos, sus respectivas Iglesias están instituidas o bien tuteladas de alguna forma por Dios para servir de guía a los cristianos.

Para los protestantes la primordial fuente de conocimiento es la Sagrada Escritura y la gracia divina que Dios otorga a determinados hombres. Normalmente todos y cada uno de los cristianos reconocen que las acciones que Dios desea que sean llevadas a cabo están inspiradas por el Espíritu Santo. Los escritos sagrados, entre aquéllos que resalta la Sagrada Escritura, son la primordial fuente doctrinal válida de muchas denominaciones, particularmente las de corriente protestante.

Otra fuente doctrinal esencial es la tradición apostólica (en especial para la Iglesia católica y la Iglesia ortodoxa), los concilios y los credos, si bien no tienen necesariamente la unicidad de criterios para su aceptación, puesto que pueden ser asumidos total o bien parcialmente, o bien rechazados plenamente, en dependencia de la denominación.

Ciertas tradiciones cristianas, como los bautistas y las Iglesias de Cristo, admiten estas opiniones, mas no el credo mismo, dado a que los credos son considerados en estos conjuntos como no pertenecientes a las escrituras. Todo lo precedente sucede asimismo con otros escritos si bien no tienen tanta aceptación como la Sagrada Escritura.

No obstante, el catolicismo arguye que fue merced a su tradición apostólica que tuvo los criterios para elegir los documentos válidos que forman el Nuevo Testamento y determinar los apócrifos, a lo largo del año trescientos noventa y siete en el concilio de Cartago.

Además de esto la imprenta solo se ideó en el siglo XV en Alemania, en consecuencia los fieles no contaban con la Sagrada Escritura para sostener su doctrina; había poquísimas biblias, puesto que eran escritas manualmente por los frailes a lo largo de múltiples años y eran demasiado costosas. O sea, que ya antes que los cristianos pudiesen respaldarse en el Nuevo Testamento, debían hacerlo en la tradición de la Iglesia.

Ya desde los primeros tiempos de difusión de las enseñanzas de Cristo y de las distintas escuelas que formaron los acólitos suyos al final de su vida y sus ministerios históricos, biográficos y humanos, brotaron diferencias muy significativas respecto del papel y también relevancia de Cristo, de su misión salvadora, de su naturaleza y de su glorificación, y de muy numerosas cuestiones doctrinales referentes a su predicación y enseñanzas, la selección de textos que pudieron haberlas descrito de forma más adecuada —el Nuevo Testamento, los llamados Logia (dichos o bien palabras) de Jesús, o, los evangelios y escritos nósticos y apócrifos—, y la interpretación —textual o bien contextual— de los cuerpos de textos sagrados.

De hecho, de los 12 que, conforme el testimonio de 2 de los llamados Evangelios preceptivos, habrían sido ungidos como apóstoles de forma original, solo 5 de ellos dejaron documentos que fueron aceptados en el Canon del Nuevo Testamento, el resto de los 12 —incluyendo a Judas Iscariote—, y ciertos 5 antes citados, pasaron a la historia como autores de documentos nósticos, que, al paso de los siglos, dejaron de ser vistos como textos sagrados, llegando a ser tenidos por apócrifos.

Debe tenerse en cuenta que el nombre de cristianos ha sido compartido por medio de los siglos, y no siempre y en todo momento de formas muy armónicas, por conjuntos abundantes de fieles, cada quien, por su parte llegó a ignorar como cristianos a conjuntos con posturas dogmáticas específicas diferentes de las propias.

Dicho de otro modo, cristianos es el nombre común de conjuntos tan diferentes entre sí como los católicos, marcionitas, arrianos, nestorianos, coptos, jacobitas, ortodoxos, cátaros o bien albigenses, anglicanos, protestantes, mormones, veterocatólicos y otros géneros de conjuntos que reflejan posturas dogmáticas específicas más disímiles.

 

La Iglesia católica adoptó ese nombre entonces que los acólitos dirigidos por Pedro prosiguieron las instrucciones de Jesús cuando resucitó: “Vayan y lleven las buenas nuevas a todas y cada una de las naciones”, es decir: catolisis conforme como se relató en heleno en los evangelios. Es decir que “católico” es un adjetivo que corresponde al substantivo “cristianos”. Se habituaba de esta forma llamarles católicos por su trabajo evangelizador en viajes misioneros de país en país.

Los evangélicos (protestantes) aparecieron con los reformistas 15 siglos después y en los últimos tiempos se han llamado más como 'cristianos'. Mediante los siglos, todos estos diferentes conjuntos confesionales, o bien por lo menos doctrinales, reclaman a Cristo como su Profesor, Líder, Rey, Señor o bien Dios, y ciertos, igualmente, como su Salvador o bien Salvador, acogiendo con gusto sus enseñanzas —o cuerpos doctrinales que en su nombre les fueron entregadas—, y dando testimonio de estos hechos de múltiples formas, que incluyen el dejarse privar de la existencia ya antes que renegar de su adhesión a él, o, de los valores, ideas o bien opiniones de alguna o bien otra forma vinculadas a él.

Aunque existen enormes diferencias en las opiniones entre unos cristianos y otros, la mayor parte de las que basadas en diferentes interpretaciones de los mensajes bíblicos, incluso de este modo es posible proponer aseveraciones generales que describen las doctrinas de una enorme mayoría, entre aquéllas que destacan: la pasión, muerte y resurrección de Cristo.

  • Jesucristo es el Mesías (o bien Cristo) descrito en el Viejo Testamento y Nuevo Testamento. Las corrientes primordiales del cristianismo aseguran que es absolutamente Dios (o bien divino) y totalmente humano.
  • La Trinidad, esto es, que Dios es un ser único y eterno que existe como 3 personas eternas, diferentes y también indivisibles: Padre, Hijo (Logotipos divino, encarnado en la persona de Jesucristo), y el Espíritu Santo.
  • La salvación, a través de conversión,[Nota 3]​ perdón de los pecados, y la victoria sobre todas y cada una de las consecuencias del pecado. Esta salvación es concedida por la gracia de Dios y fue conseguida por Jesucristo en su crucifixión y su siguiente resurrección, a través de la que se consigue la vida eterna. La rama teológica que estudia de qué forma sucede esto se llama soteriología.
  • La ascensión de Jesucristo al cielo, la instauración del Reino de Dios o bien del señorío de Jesucristo y su Segunda Venida.
  • La “Resurrección General”, en la que las personas que han fallecido conjuntamente con los que se hallaren vivos para ese instante se van a levantar de la muerte al final del tiempo, para ser juzgadas por Jesucristo.

No todos y cada uno de los cristianos han admitido totalmente estos estatutos de fe. En verdad, la mayoría de los credos apuntan a distinguir ciertas opiniones de otros cristianos primitivos, los que son tomados generalmente como heréticos, puesto que representan una divergencia siendo consciente de la corriente primordial del cristianismo. La mayor parte de las disputas se centran en la divinidad de Jesús, la Trinidad, o bien los dos.

Ejemplos de esto incluyen a los conjuntos ebionitas, los que niegan la divinidad de Jesús; los no trinitarios o bien unitarios, que rechazan el dogma de la Trinidad; los conjuntos docetistas, que niegan que Cristo haya sido humano; o bien los arrianos, quienes estiman que el Hijo de Dios es una criatura creada por Dios, mas no Dios mismo, entre otros muchos.

Existe en el cristianismo una agrupación de libros que se conoce como Biblia, que contiene texto sagrado para su consideración y obediencia. Las diferentes denominaciones cristianas cambian en lo que se refiere a la manera de traducción y también interpretación de dichas escrituras.

Virtualmente todas y cada una de las Iglesias cristianas admiten la autoridad de las Sagradas Escrituras, la que incluye el Viejo Testamento y el Nuevo Testamento, aunque el canon bíblico, o bien libros que se incluyen, difiere entre las distintas denominaciones, como es el caso del Viejo Testamento.

Las diferentes Iglesias cristianas ortodoxas, como distintas Iglesias orientales de dogma nestoriano y eutiquiano, y la Iglesia católica, incluyen en sus Biblias otros libros llamados los deuterocanónicos, que las comunidades cristianas primitivas habían recibido en las Sagradas Escrituras Septuaginta, bastante más extensa que el Tanaj judío hebreo-arameo, de las comunidades israelitas de habla griega de todo el Planeta Tradicional.

Debido a la ignorancia de ciertos Progenitores de la Iglesia de esta trasferencia cultural, la Iglesia occidental sostuvo una postura bastante reservada cara estos escritos, los deuterocanónicos, a lo largo de ciertos siglos (Siglos III al V).Mas ratificó su pertenencia al canon de la Sagrada Escritura en los Concilios II de la ciudad de Roma (trescientos ochenta y dos), III de Hipona (trescientos noventa y tres), III de Cartago (trescientos noventa y siete) y IV de Cartago (cuatrocientos diecinueve).

Durante la Reforma protestante del Siglo XVI, Lutero decidió que no eran inspirados, y reanudó el Tanaj como su fundamento para el canon del Viejo Testamento. En la mitad del discute provocado, la Iglesia occidental ratificó la resolución de recibirlos como una parte del canon a lo largo de los trabajos del Concilio de Trento (mil quinientos cuarenta y seis).

Las diferentes Iglesias cristianas ortodoxas, nestorianas de Oriente y eutiquianas de África, reclaman posturas bastante más sintéticas, puesto que aceptan posturas de Progenitores de la Iglesia al lado de las resoluciones conciliares tempranas de la Iglesia católica. A raíz de lo que, el canon de sus Biblias es más extenso que el canon de la Iglesia católica, y también incluye el Cántico ciento cincuenta y uno, la Oración de Manasés, el Libro III de Esdras y el Libro III de los Macabeos (aparte de estos, el Libro IV de Esdras y el Libro IV de los Macabeos figuran, del mismo modo, en muchas esenciales versiones y ediciones de las Sagradas Escrituras).

Cada conjunto cristiano acostumbra a llamar apócrifos a todos y cada uno de los escritos no incluidos en su versión del canon, aunque las distintas confesiones en el cristianismo coinciden en el empleo de este término para hacer referencia a los textos excluidos del canon de las Biblias cristianas ortodoxas.

Únicamente la Iglesia latina, y ciertos protestantes respetuosos, llaman deuterocanónicos a los libros católicos ausentes de las Biblias protestantes. Las Iglesias de Oriente rechazan de forma terminante el empleo occidental de distinguir los libros propios del canon extenso, de los protocanónicos comunes a todos y cada uno de los cristianos.

Otros, como los Testigos de Jehová, han producido sus traducciones de la Sagrada Escritura asegurando que se trata de una versión fiel y fiel con los idiomas originales.

Algunos conjuntos cristianos asimismo han generado escrituras auxiliares y son consideradas como escritura “inspirada”. Ejemplos bien conocidos incluyen los escritos de Ellen G. White, teóloga y doctora de la Iglesia Adventista del Séptimo Día; el Libro de Mormón, adscrito a Jesucristo como otro Testamento, Doctrina y Convenios, y La Perla de Gran Costo, empleados por La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (popularmente conocidos como Iglesia Mormona); o bien las escrituras de Mary Baker Eddy, teorética y creadora de la Ciencia Cristiana.

Esta elevación de otras escrituras al mismo nivel de las escrituras admitidas es la mayor causa de disputas entre estos conjuntos y las primordiales corrientes cristianas. Se podría aguardar que los luteranos y los calvinistas considerasen las interpretaciones de Lutero y Calvino, respectivamente, con afín reverencia, mas no es así; en verdad la mayor parte de los teólogos católicos y protestantes están conformes en que no son de ninguna manera “inspirados”.

El grado de sacralidad de los textos bíblicos cambia conforme las diferentes denominaciones. En el catolicismo y la Iglesia ortodoxa, el texto acostumbra a ser considerado en sí digno de algún grado de culto, y es llevado en procesión y puesto en altares o bien lugares dignificados. En el protestantismo, el texto carece de este género de valoración y solo es tomado en cuenta, en forma independiente al libro físico, el contenido de las escrituras y su interpretación; no obstante, son llamados como 'fundamentales' debido a concentrarse y referirse a las Sagradas Escrituras tal y como si esta fuera Dios mismo.

 

Interpretación DE LA BIBLIA

Entre las diferentes denominaciones cristianas no existe acuerdo en la interpretación de la Sagrada Escritura, lo que ha sido la primordial causa de las divisiones históricas y presentes en la doctrina y práctica cristiana. La situación más extrema en lo que se refiere a la literalidad y conservacionismo del contenido de las Sagradas Escrituras cristiana se ha llamado “fundamentalismo cristiano” y se asocia primordialmente al protestantismo. Esto guarda relación a uno de los principios de la Reforma, que es la sola scriptura, conforme a lo que, se ve a la Sagrada Escritura como la única y final fuente de fe y doctrinas y acepta que cualquier fiel cristiano es capaz de interpretarla.

Católicos, ortodoxos y ciertos anglicanos consideran a las Sagradas Escrituras como una fase formativa de la tradición de la iglesia, la que ha sido continuada a través de resoluciones de los concilios universales, las escrituras de los Progenitores de la Iglesia y, en el caso del catolicismo, por declaraciones papales.

Una de las causas de las diferencias en las interpretaciones se encuentra en la precisión con la que se han traducido los textos de los originales y se ha trasmitido su sentido, con las consideraciones etimológicas y lingüísticas que corresponden.

Debido a esto, existen en el planeta numerosas traducciones de las Sagradas Escrituras, cuyo sentido, muy frecuentemente, carece de la confiabilidad requerida y cambia su sentido, hasta el punto de producir polémicas doctrinales o bien de aplicabilidad entre quienes las interpretan.

 

 

La vida tras la muerte

Las visiones de los cristianos de la vida tras la muerte por norma general implican el Cielo (asimismo llamado Paraíso) y el Averno. El catolicismo, desde los primeros siglos, cree en un sitio intermedio llamado Purgatorio. Excepto este último (cuyos habitantes van a entrar por último al Cielo, tras una “purificación”), la permanencia en estas zonas es generalmente asumida como eterna. Hay, no obstante, ciertos debates en este último punto, por poner un ejemplo entre los ortodoxos.

Muchos cristianos interpretan la “salvación” como la posibilidad de entrar al Cielo como don de Dios (y escapar del Averno) tras la muerte. El interrogante de “quién es salvo” ha sido considerada como un misterio por muchos teólogos, si bien los protestantes lo consideran como un tema de aceptación de Jesús como único Señor y Salvador, rasgo que es solo la expresión de un hecho consumado para los predestinacionistas, como los calvinistas.La creencia de que todos van a ser o bien pueden ser salvos se conoce como universalismo que deriva de la idea de Apocatástasis admitida entre otros muchos por los ortodoxos helenos.

Generalmente no está claro de qué forma la vida tras la muerte se ajusta con la doctrina de la Resurrección General, en cuestiones como, por poner un ejemplo, si la vida eterna empieza justo después de la muerte, o bien al final del tiempo; y si esta vida tras la muerte implicará la resurrección de un cuerpo físico o bien en una forma espiritual glorificada. La mayor parte de los cristianos aseguran que un ánima sin conciencia subsiste a la muerte física del cuerpo, si bien otros rechazan esto diciendo que únicamente los buenos van a ser físicamente “resucitados”, al paso que los otros continuarán en el sepulcro.

En cambio, ciertos conjuntos, como los Adventistas del Séptimo Día y los llamados Testigos de Jehová, aseguran que los fallecidos están inconscientes y también impotentes en sus sepulcros, que no existe nada que subsista a la muerte del cuerpo físico, y que en la resurrección Dios va a devolver la vida a quienes Él tenga en su memoria, tanto personas justas como injustas. En consecuencia, lo que creen los Testigos es que la resurrección va a significar una reconstrucción completa de los humanos fallecidos que duermen en el sueño de la muerte.

Algunas denominaciones cristianas, tratadas como apóstatas por las más numerosas o bien representativas corrientes existentes en el cristianismo, han promovido la creencia en la reencarnación (eminentemente el Nuevo Pensamiento y también iglesias de la Nueva Era) o bien espíritus (muchas iglesias espiritistas se identifican a sí como cristianas). Estos conjuntos por norma general aseguran que semejantes doctrinas se pueden hallar en las Sagradas Escrituras o bien en la tradición cristiana primitiva.

 

La venida de Cristo: Escatología cristiana

El Credo Niceno asevera que este planeta cualquier día va a llegar a su fin, cuando Cristo vuelva (Segunda Venida) para juzgar a los vivos y a los fallecidos y también estrenar un cielo nuevo y una tierra nueva. Aparte de esta esencial doctrina, los cristianos sostienen diferentes creencias del tiempo, significado y naturaleza de los acontecimientos que anteceden el retorno de Cristo. Múltiples interpretaciones escatológicas, como el Futurismo, agregan detalles como el reinado del Anticristo, el Armagedón, el Rapto y el Milenio.

Si bien son de mucha relevancia para determinados conjuntos, la mayor parte de los cristianos y de las denominaciones no dan un enorme énfasis a las enseñanzas escatológicas, y se enfocan en el evangelio y las enseñanzas de Cristo. Ciertos cristianos aguardan que estos acontecimientos ocurran en un futuro muy distante, mientras que otros lo interpretan de forma simbólica.

Otros insisten en que el Juicio Final es inminente, siguiendo una vieja línea de pensamiento, el que probablemente se extiende a Jesús mismo. Si bien Jesús no afirmó el “día o bien la hora”, ciertos han intentado pronosticar el fin del planeta en el año mil (la “Larga Noche de Terror”), mil seiscientos sesenta y seis, mil ochocientos cuarenta y cuatro (la Gran Decepción de la historia del movimiento millerita), dos mil y dos mil uno por nombrar ciertos capítulos históricos.

Semejantes esperanzas son simple blanco para el humor (por servirnos de un ejemplo, El cuento del molinero de los Cuentos de Canterbury). Incluso de este modo, los primordiales conjuntos cristianos aún aseveran que, cualquier día, el Juicio Final va a venir, y muchos no van a estar preparados.

Algunos conjuntos mantienen que todos estos acontecimientos ya ocurren. Los Testigos de Jehová aseveran que “los últimos días” referidos en las Sagradas Escrituras empezaron en mil novecientos catorce, y que Cristo se halla rigiendo de forma “invisible” desde esta data. La Iglesia de la Unificación enseña que Cristo ha retornado en la persona de su creador, Sun Myung Moon.

En líneas generales, Jesucristo es para los cristianos el Hijo de Dios, con lo que sus prácticas se orientan cara su relación con Dios, de la que se desprenden sus actividades habituales.

 

Dentro de las prácticas protestantes, ortodoxas y católicas, estas resaltan especialmente:

Las diferentes denominaciones surgidas tras la Reforma Protestante reconocen mucho menos de 7 de estos en número variable; por norma general, los protestantes reconocen la naturaleza sacramental del bautismo y la santa Cena (Eucaristía) y los de línea calvinista reconocen la profesión de fe equivalente a la Confirmación de los católicos, mas solo cuando la persona es ya plenamente siendo consciente de su salvación (actitud que asimismo ha ido ganando aceptación entre múltiples conjuntos católicos)[cita requerida]. Conjuntos anabaptistas y fraternidades agregan el bautismo por inmersión.

Pentecostales y conjuntos atractivos destacan los «dones del Espíritu» como la curación espiritual, premonición, exorcismo, charlar en lenguas, o bien (muy esporádicamente) manejo de víboras. Los cuáqueros niegan por completo el término de sacramento, mas sus “testimonios” de paz, integridad, uniformidad y sencillez pueden ser mentados como equivalentes funcionales. Por norma general, la línea primordial protestante tiende a ver a los rituales más como una celebración que un misterio. Su término de prácticas cristianas incluye actos de piedad personal como la oración, lectura de las Sagradas Escrituras y un intento de vivir de una manera éticamente adecuada. Una profunda tradición afirma que es imposible para la gente el reformarse por sí sola, mas que ese progreso solo puede acontecer con la gracia de Dios.

Los Bautistas reconocen el bautismo (por inmersión y solo a fieles) y la cena del Señor como 2 ordenanzas de Cristo para la Iglesia, pero no como sacramentos; por tanto los consideran superfluos para la salvación.

El bautismo es un rito frecuente por medio del que se hace una iniciación al cristianismo. Implica el salpicar o bien verter agua en la frente o bien la inmersión en agua. Se puede aplicar tanto a pequeños como a “creyentes adultos” (el que puede incluir jóvenes adolescentes).Ciertas tradiciones, como la que sostienen los bautistas, insisten en que el bautismo por inmersión de adultos fieles es el único procedimiento válido, dado a que la palabra para “bautismo” que aparece en el texto heleno koiné en el que fue escrito el Nuevo Testamento, baptizein significa “sumergir”, “zambullir”. Otros, como los católicos y ortodoxos, han reconocido los dos métodos en todas y cada una de las temporadas, mas agregan limitaciones de quién puede dirigir válidamente el ritual.

El bautismo procede de la práctica judía de la inmersión (mikve) para propósitos de un ritual de purificación. La práctica cristiana es derivada del llamado de Juan el Bautista al arrepentimiento (metanoia) y, conforme el catolicismo, es para purificación del pecado original o bien, conforme la práctica protestante, para manifestar en público un nuevo nacimiento espiritual. A la inversa que el ritual judío de la inmersión, un cristiano únicamente se puede bautizar de forma válida una vez.

 

Culto cristiano

En el libro Primera Apología de Justino Mártir (capítulo LXVII) se describe un oficio del siglo II, cuya estructura se puede identificar del mismo modo en la mayor parte de las Iglesias de el día de hoy, que incluye los próximos componentes:

 

  • Lectura de las Escrituras, empezando con una lectura del Viejo Testamento, uno de los Evangelios o bien de una epístola. Con frecuencia se ordenan de forma sistemática en un ciclo anual, utilizando un libro llamado leccionario.
  • Un sermón. En tiempos viejos la predicación proseguía a la lectura de las Escrituras (como sucede el día de hoy en el rito romano), en otros casos el sermón se ubica al final del servicio.
  • Oración comunitaria y acción de gracias. Generalmente esto ocurre múltiples veces a lo largo del servicio. Justino no mienta esto, mas ciertas corrientes cristianas entonan himnos. Resulta frecuente la recitación del Padrenuestro. En muchas corrientes protestantes esto ha sido reemplazado por cantos.
  • La Eucaristía (asimismo llamada santa Comunión) es un rito en el que se comen y toman pequeñas cantidades de pan y vino anteriormente bendecidos. Los protestantes afirman que representan el cuerpo y la sangre de Cristo; ortodoxos y católicos afirman que se convierten el cuerpo y la sangre de Cristo (doctrina famosa en la Iglesia católica como transubstanciación). Las Iglesias en la familia “litúrgica” (ortodoxos, católicos y ciertos anglicanos) consideran esta la parte primordial del servicio, al tiempo que los protestantes lo festejan de forma menos usual. Habitualmente hay limitaciones de quién pueda tomar partido, por servirnos de un ejemplo, solo católicos y ortodoxos que no se hallen en pecado mortal pueden tomar partido en ella en una Iglesia católica.
  • Una “recolección” de “ofrendas” en la que a las personas se les solicita que contribuyan con dinero. Los cristianos de forma tradicional emplean estos dineros no solo para sostener la iglesia, sino más bien asimismo para obras de caridad de múltiples tipos.

 

Existe un alto número de alteraciones o bien excepciones; en ciertas ocasiones, rituales como bautismos o bien bodas se incorporan al servicio. En muchas iglesias de el día de hoy, los pequeños y los jóvenes son excusados de ir al servicio primordial para ir a la Escuela Dominical. Muchas denominaciones se desvían del patrón general en una forma más esencial.

Por poner un ejemplo, los Adventistas del Séptimo Día se reúnen en sábado (el Sabbath judío), no como el resto de las ramas del cristianismo, que lo hacen en domingo. Pentecostales y atractivos aseguran moverse de manera espontánea en el Espíritu Santo, en lugar de continuar un orden formal de servicio. En las asambleas de los cuáqueros, los participantes se sientan sigilosamente hasta el momento en que son movidos por el Espíritu Santo para charlar.

En ciertas denominaciones (primordialmente las rituales), el servicio es dirigido por un sacerdote. En otros (primordialmente entre protestantes), hay un ministro, reverendo o bien pastor. Otros conjuntos pueden tener déficit de líderes formales, así sea por principio o bien por necesidad local. Además de esto, hay servicios “mayores” de iglesia, caracterizados por una enorme solemnidad y rituales, y servicios “menores” en donde predomina una atmosfera más informal, aun si el servicio en cuestión es de naturaleza ritual.

En Iglesias ortodoxas, la congregación de forma tradicional se sostiene por medio de la ceremonia. Los católicos y muchas Iglesias protestantes prosiguen algo predeterminado, en donde los participantes se ponen de pie para cantar, se arrodillan para rezar y se sientan para oír (por poner un ejemplo, en el sermón). Otros son menos programados, y pueden ser animadísimos y espontáneos.

De ordinario se incorpora música, y con frecuencia interviene un coro o bien un órgano. Ciertas iglesias emplean solo música a capella, así sea como regla (muchas Iglesias de Cristo objetan el empleo de instrumentos en la veneración) o bien por tradición (como en la ortodoxa). Una tendencia reciente es el desarrollo de la “adoración integrada”, la que combina la ceremonia con la espontaneidad. Este orden en la veneración es de manera frecuente un resultado de la repercusión de la renovación atractiva en las iglesias que son de forma tradicional rituales.

 

Estilo de vida cristiana

Al contrario que en otras religiones, el cristianismo no ha desarrollado un código legislativo religioso, seguramente debido a que el Imperio romano ya tenía un código penal funcional, haciendo superfluo para las autoridades cristianas el duplicar múltiples de sus prohibiciones.

Existe una enorme tradición en el cristianismo al decir que Cristo sobrepasa las leyes del judaísmo; que el amor (a Dios y al prójimo) es el “Gran Mandamiento”, desde el que todas las demás leyes morales son obtenidas; que ningún humano puede aguardar eludir el pecado completamente; que una persona no debe juzgar a otros (teniendo solamente Dios ese privilegio), entre otras muchas.

Aun de esta manera, el Nuevo Testamento asimismo contiene esenciales guías morales para los cristianos. Jesús en el Sermón de la montaña le solicita a sus seguidores, entre otras muchas cosas, el querer a sus contrincantes, ser perseverantes, misericordiosos y humildes; en Marcos 10:21 le solicita a un “joven hombre rico” que venda sus posesiones y dé el dinero a los pobres. No obstante, el pedido de Jesús en un caso así no fue un enfoque en vivir una vida sin riqueza alguna, sino desenmascarando la idolatría en el corazón de la mayor parte de los ricos.

Algunos cristianos afirman que estas directivas son excepcionalmente bastante difíciles, bordeando lo inaccesible. Al tiempo, la mayor parte de los cristianos admiran a aquellos cuyas vidas semejan encarnar estos principios, como Francisco de ASIS, Albert Schweitzer o bien la Madre Teresa.

Algunos juicios morales de Jesús son más accesibles, mas aún no son de práctica general entre todos y cada uno de los cristianos. En el Sermón del Monte habla contra el divorcio (un tema discutido en muchas denominaciones cristianas), y contra el juramento (una prohibición enfatizada primordialmente por los cuáqueros).

Todas las versiones y alteraciones conocidas del cristianismo practican la oración. Las oraciones cristianas pueden ser formulistas, improvisadas o bien inspiradas por el Espíritu Santo. Las oraciones por norma general se reúnen en categorías: de acción de gracia, veneración, solicitud, intercesión y comunión. Las oraciones cristianas pueden ser dirigidas a Dios Padre, a Cristo o bien a un Santo (en el caso de los católicos y ortodoxos). Los católicos han desarrollado una práctica devocional de rezar el rosario. Entre las oraciones formulistas, el Padre Nuestro y los Cánticos, y en círculos católicos el Ave María son las más frecuentes.

La pregunta sobre la eficiencia de la oración está repleta de diferendos teológicos. Ciertas iglesias enseñan que la oración es capaz de trastocar el entorno físico, tomando en cuenta cosas como la sanidad espiritual. Ejemplos de este género de iglesias incluyen la Ciencia Cristiana, como múltiples iglesias del Nuevo Pensamiento.

Al final de cada oración, por norma general se afirma amén (‘así sea’).

 

Prácticas penitenciales

Las prácticas penitenciales ya estaban presentes en el cristianismo primitivo. Una práctica cristiana de origen viejo, inspirada seguramente en la tradición judía, y practicada por Jesús, es el ayuno. Aparte de ser citado en diferentes pasajes neotestamentarios, la Didaché apunta de qué manera la oración debía conjuntarse con ayunos, que se prescribían «el cuarto y el día de la preparación» (miércoles y viernes) (Did ocho).

Existen además de esto patentizas históricas de la existencia del ayuno como práctica preparatoria de la Pascua desde fines del siglo II y principios del siglo III, lo que derivaría en el siglo IV en la conformación del tiempo ritual conocido el día de hoy en múltiples denominaciones cristianas como Cuaresma.

El catolicismo distingue entre «ayuno», consistente en privarse —con mayor o bien menor estrictez— de todo comestible y bebida, y «abstinencia», que implica la renuncia voluntaria a la ingesta de determinados comestibles, generalmente cárnicos. En el catolicismo, el ayuno se practica particularmente en 2 jornadas de significación penitencial por excelencia: el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo. Actualmente, la Iglesia católica ha ido reemplazando esta práctica por un ayuno que implica el privarse de algo deseable, como ofrenda a Dios.

En Iglesias evangélicas y en otras denominaciones, el ayuno se practica habitualmente como privación total de comestibles a lo largo de un lapso de tiempo, ingiriendo únicamente agua.

La mayoría de las denominaciones cristianas presentan calendarios rituales con diferentes tiempos y festividades que, aunque no son siempre y en todo momento coincidentes, presentan muchos aspectos en común. Si bien las datas de las celebraciones cambian en mayor o bien menor grado entre las distintas Iglesias cristianas, la secuencia y lógica usadas para su planificación son en esencia exactamente las mismas.

Aun ciertas comunidades cristianas que no prosiguen una tradición ritual festejan la Navidad y la Pascua, y las que objetan el reconocimiento de festividades singulares reconocen, sin embargo, que los acontecimientos que se festejan en ellas (la encarnación, la resurrección de Cristo) de verdad ocurrieron, si bien no necesariamente en esa data.

La Comunión anglicana y numerosas Iglesias protestantes prosiguen en la ceremonia un esquema de lecturas bíblicas muy afín al de la Iglesia católica postconciliar, en tanto que el presente Revised Common Lectionary (primera edición de mil novecientos noventa y dos)​ es el resultado de una serie de obras rituales anteriores inspiradas en el Ordo Lectionum Missae (mil novecientos sesenta y nueve), fruto del Concilio Vaticano II.

Las diferencias acostumbran a ser menores y propias de las Iglesias particulares, como la de la Iglesia de Inglaterra en su Common Worship Lectionary. Una de las diferencias más marcadas entre los calendarios rituales se encuentra en el grado de participación que se da a las festividades asociadas a los Santos. Las Iglesias católica, ortodoxa y anglicana presentan calendarios rituales con una participación esencial de celebraciones en honor de María (madre de Jesús) y de otros Santos, lo que no se comprueba en igual medida en los calendarios de las comunidades protestantes.

El símbolo de la cruz-ancla, acompañado por 2 peces, grabado en una catacumba cristiana.

El símbolo más conocido del cristianismo es indudablemente la cruz, la que apareció como símbolo cuando Jesús murió en ella, y sobre la que existen una enorme pluralidad de formas. Ciertos aseveran que la cruz es el primer logotipo triunfante a nivel mundial[cita requerida]. Múltiples denominaciones tienden a favorecer cruces distintivas: el crucifijo para los católicos —dentro del que diferentes órdenes religiosas asimismo incluyen variaciones para identificarse, como la Taufranciscana o bien la Cruz de Calatrava de los Dominicos—, la cruz ortodoxa para los ortodoxos, una cruz sin ornamentos para los protestantes. No obstante, no es una regla emplear una o bien otra cruz.Constantino I el Grande utilizó asimismo el Crismón para identificarse con el cristianismo, el que está formado por las primeras 2 letras griegas del nombre “Cristo”.

 

Historia del cristianismo

Durante siglos la historia del cristianismo ha estado ligada a la historia social de Europa occidental (y de múltiples otras etnias y zonas). Para resumir, podemos apreciar la expansión inicial del cristianismo por medio de la cuenca del Mediterráneo, su legalización bajo Constantino I el Grande (siglo IV) y el establecimiento como religión oficial del Imperio romano bajo Teodosio I el Grande; el desarrollo de viejas comunidades minoritarias en Persia, India y China; la conversión de múltiples reinos europeos; el Gran Cisma donde se apartó el cristianismo ortodoxo de oriente del catolicismo (fechado de manera convencional en mil cincuenta y cuatro); la pérdida del norte de África y el Medio Oriente a manos del Islam; la Reforma Protestante con la publicación por Martín Lutero de sus noventa y cinco tesis en mil quinientos diecisiete); la expansión del cristianismo en las Américas, Oceanía, Filipinas y Corea del Sur; la división del protestantismo en denominaciones, resaltando recientemente el veloz desarrollo del pentecostalismo y los evangélicos; y los debates modernos de la ciencia, criticismo bíblico y el feminismo.

Para ver las contribuciones del cristianismo a la humanidad y a la cultura mundial, véase en filosofía cristiana, arte cristiano, literatura cristiana, música cristiana, arquitectura cristiana.

 

Cronología del cristianismo

La Iglesia católica y las Iglesias orientales (tanto en comunión con Roma como autocéfalas) son regidos por una jerarquía: los obispos dirigen zonas locales (llamadas diócesis) y nombran sacerdotes para dirigir congregaciones individuales. En la Iglesia católica, la autoridad suprema la tiene el prelados de la ciudad de Roma, quien es llamado “el Papa” (del latín “Petri Apostoli Potestatem Accipiens”, que significa ‘El que recibe la potestad representando a Pedro’). Es escogido por un Instituto cardenalicio y por norma general sirve para toda la vida.

Las Iglesias ortodoxas y orientales pueden ser descritas como redes de iglesias en las que los obispos están “en comunión” unos con otros. No tienen una personalidad afín al Papa, si bien los Patriarcas encabezan sobre determinadas unas partes de la Iglesia. Las Iglesias anglicanas asimismo son episcopales (“dirigidas por obispos”) en su gobierno.

Los Fieles Viejos se levantaron cuando ciertos fieles ortodoxos rusos se sublevaron contra sus obispos por el tema de las “reformas” del Patriarca Nikón. Si bien su motivación original era prevenir los cambios en su religión, por último se hallaron en la situación de tener que marchar sin obispos o bien sacerdotes (en tanto que estos últimos son ordenados por los obispos). Ciertos suprimieron el rol sacerdotal, al paso que otros procuraron reclutar nuevos sacerdotes entre los ortodoxos.

 

Porcentaje de habitantes cristianos practicantes por país.

La mayoría de las Iglesias protestantes carecen del orden jerárquico que caracteriza a las denominaciones rituales. El rol de “predicador” o bien “ministro” es de forma frecuente tratado como un trabajo ordinario, en el que muchas iglesias piensan que puede ser asumido por cualquier fiel con el suficiente conocimiento de Cristo. Otros detallan que el líder de la congregación debe haber asistido a un seminario educativo relacionado o bien tener la sensación de ser “llamado” (afín a la vocación) por Dios en ese rol.

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es dirigida por una jerarquía consistente en un profeta y 12 apóstoles. Aseguran que es exactamente la misma estructura que se hallaba en la Iglesia primitiva. Su dirección es incorporada en el mundo entero en congregaciones locales por presidentes y obispos locales. No hay un clero pagado y la mayor parte de los hombres mormones son ordenados al sacerdocio o bien para sostener los “decretos sacerdotales”.

Un tema teológico esencial es “¿qué es la Iglesia?” La mayor parte de los cristianos admiten que existe solo una sola Iglesia (a la que los credos tradicionales se refieren), la que se identifica con “el cuerpo de Cristo”. Los católicos y los ortodoxos estiman que la Iglesia es simultáneamente una realidad espiritual (Cuerpo místico) y asimismo una comunidad existente y perceptible (corporación).

Los católicos identifican esta Iglesia como la que sobrevive en la Iglesia católica, al paso que los ortodoxos estiman que su rama forma la “Iglesia verdadera”. Los protestantes tienden a ver a “la Iglesia” como una entidad invisible que se puede distinguir de la unión de todos y cada uno de los fieles “verdaderos” (que toman a Jesucristo como su Señor) existentes en múltiples denominaciones cristianas. Ciertos conjuntos (Testigos de Jehová, mormones) aseguran que solo son la Iglesia auténtica. Tanto en la Iglesia católica, como entre diferentes comunidades protestantes, hay algunas corrientes universales que tienden a universalizar el término de Iglesia.

 

Jerarquía eclesiástica

Debido a su historia variable y a las numerosas denominaciones, es bastante difícil comprender el nivel actual de las relaciones del cristianismo con otras religiones. Esto cambia de zona en zona, y de denominación en denominación. La próxima sinopsis refleja una parte de estas:

El cristianismo y la religión olímpica grecorromana son representadas popularmente como antagónicas, donde cada una persigue y destroza a la otra, mas esta es una simplificación muy grande.Aun el emperador pagano y anticristiano Juliano el Apóstata (trescientos sesenta y uno-trescientos sesenta y tres) aceptó que “Estos galileanos sin dioses [los cristianos] nutren no solo su pobreza, sino más bien nuestra falta de cuidado propio”.[cita requerida] No obstante, como apuntan Karlheinz Deschner y tantos otros, Juliano fue un emperador más benevolente y permisivo que cualquiera de sus predecesores o bien sucesores cristianos.

Los Progenitores de la Iglesia tuvieron diferentes actitudes cara la enseñanza pagana, desde el rechazo vocalizado, hasta el reconocimiento de la inspiración parcial de pensadores como Platón, cuya imagen se halla entre los Santos en ciertas iglesias y paredes de monasterios.

En el pasado, a los cristianos de forma frecuente se les enseñaba que los judíos habían matado a Cristo. Esta muerte producía una culpa colectiva atribuida a la totalidad de los judíos, una interpretación que la mayor parte de las denominaciones ahora rechaza.

Los judíos fueron víctimas de matanzas, marginaciones, destierros y expropiaciones a manos de la Iglesia o bien de los príncipes cristianos.

La prédica antisemita ha sido una incesante histórica por autoridades cristianas. Por poner un ejemplo, en la parte católica, Vicente Ferrer (siglo XIV) predicaba: “los judíos son animales con rabo y menstrúan como las mujeres”.

Por el lado protestante, una parte de la prédica de Martín Lutero (siglo XVI) era de tono meridianamente antisemita: “Mi consejo es: primero que sus sinagogas sean quemadas hasta los cimientos, y que todo aquel que sea capaz extienda azufre y brea; mejor sería que alguien arrojara sobre ellas fuego del infierno”, escribe en “Sobre los judíos y sus mentiras” (mil quinientos cuarenta y tres).El antisemitismo tiene una larga historia en el cristianismo, y indudablemente está lejos de rechazar (por poner un ejemplo, en la Rusia moderna). Sin embargo, desde el Holocausto, muchas conversaciones han apuntado a la reconciliación cristiano-judía y las relaciones han mejorado de forma esencial. Actualmente, muchos evangélicos conservadores admiten el sionismo cristiano.

Sin embargo, no se puede aseverar que el cristianismo sea “antisemita”, sino ciertos cristianos. Muchas corrientes cristianas defienden el trato de los judíos como hermanos desde las palabras de Jesús: “Padre, perdónalos por el hecho de que no saben lo que hacen” (Lc. veintitres con treinta y cuatro), mejorándose de este modo las relaciones entre judaísmo y cristianismo.

El fenómeno del judaísmo salvífico se ha transformado en algo que desgasta las relaciones cristiano-judías. Los judíos salvíficos, que en general procuran conjuntar la identidad judía con el reconocimiento de Jesús, son rechazados por conjuntos de la corriente primordial judía, quienes descartan al judaísmo salvífico prácticamente tanto como el cristianismo con connotación judía.

Seguidores del Islam se han referido históricamente a los judíos, a los cristianos y a ellos mismos como la Gente del Libro debido a que todos fundamentan su religión en libros que tienen un origen divino. Los cristianos, no obstante, no reconocen el Corán como un libro auténtico de revelación divina, ni admiten que Mahoma fuera un profeta auténtico.

Los musulmanes, por su lado, piensan que una parte de los Evangelios, la Torá y los libros proféticos de los judíos han sido olvidados, tergiversados y distorsionados por sus seguidores. Basados en esa perspectiva, los musulmanes ven el Corán como la corrección a los fallos del cristianismo. Por poner un ejemplo, los musulmanes rechazan la creencia en la Trinidad, y otras expresiones de divinidad de Jesús, como incompatibles con el monoteísmo.

Las 2 opiniones han experimentado de manera frecuente polémicas y enfrentamientos (un caso son las Cruzadas) si bien asimismo han existido relaciones de bien mutuo. Las escrituras del teólogo Tomás de Aquino acostumbran a refererir aquellas del pensador judío Moisés Maimonides, como las del pensador musulmán Averroes ('Ibn-Rushd).

El seis de mayo de dos mil uno, el papa Juan Pablo II, el primer papa en rezar en una mezquita, entregó un escrito en la Mezquita de Omayyad en Damasco, diciendo: «Es esencial que los musulmanes y los cristianos prosigan explorando las preguntas filosóficas y teológicas en conjunto, para poder conseguir un conocimiento más objetivo y comprensivo de cada creencia de tipo religioso del otro.

El mejor comprensión mutuo probablemente va a llevar, a nivel práctico, a una forma nueva de presentar nuestras 2 religiones no en oposición, como ha sucedido de manera frecuente anteriormente, sino más bien en asociación para el bien de la familia humana».

Las relaciones cristiano-hindúes han tenido destinos encontrados. Por un lado, la tendencia natural del hinduismo ha sido el reconocer las bases divinas de otras muchas religiones y venerar a sus creadores y Santos practicantes. Por otro lado, las percepciones de un proselitismo beligerante por la parte del cristianismo han generado un despliegue de violencia anticristiana, con frecuencia alimentada por los partidos nacionalistas hindúes. En países occidentales, el Vedānta ha influido a ciertos pensadores cristianos, al paso que los movimientos antisectistas han reaccionado contra actividades de líderes inmigrantes y sus seguidores.

El budismo y el protestantismo se vieron en enfrentamiento político en el siglo XIX en Sri Lanka, con la final ofuscación del cristianismo; y en el Tíbet cerca de mil novecientos cuatro (la expedición Younghusband) con exactamente el mismo resultado. Múltiples sucesos han producido ciertas tensiones en la teología budista y la meditación de múltiples generaciones de buscadores web espirituales occidentales (incluyendo las religiones católicas), al punto de que el budismo se ha transformado en un “competidor” menor del cristianismo en su “hogar”. No obstante, las relaciones son normalmente buenas, salvo tal vez en Corea del S. y Vietnam. La república rusa de Kalmykia reconoce al budismo tibetano y a la ortodoxia rusa como sus religiones oficiales.

Grupos occidentales esotéricos y mágicos se han levantado de manera frecuente para protestar contra el cristianismo. Ciertos de estos, como la teosofía o bien la cientología, han producido polémicas hostiles contra el cristianismo.

Clases de prosecución religiosa

Al discutir la prosecución, se debe distinguir cuidadosamente entre:

  1. Persecución oficial del Estado.
  2. Actos de violencia popular (que pueden ser tácitamente tolerados por el Estado).
  3. El efecto colateral de guerras o bien otras agitaciones sociales.

Antes del Edicto de Milán, el cristianismo primitivo era un movimiento ilegal, el que muchos consideraban antisocial y ateo debido a que se comportaba como una secta subversiva contra el imperio. Eran muy habituales las rebeliones y las revueltas por la parte de cristianos en el viejo imperio, transformándose en una amenaza para la sociedad. Conforme Tertuliano, “Los cristianos tienen la culpa de todo desastre público y toda desgracia que sobreviene al pueblo. Si el Tíber sube hasta los muros, si el Nilo no sube y también anega los campos, si el cielo retiene la lluvia, si hay un seísmo o bien apetito o bien plaga, enseguida brota el clamor: «¡Los cristianos a los leones!»”.

Además de los motivos religiosos, asimismo existen motivos políticos. Muchos emperadores se deificaban a sí mismos y demandaban a los súbditos de su imperio el que adoraran sus esculturas puestas en las plazas de las ciudades; del mismo modo demandaban se les dirigiera como hijos de dioses y señor de señores. Los cristianos se negaban a efectuar estos actos, debido a que para ellos era herético decirle hijo de Dios a otro que no fuese Jesucristo, lo mismo que señor de señores, como la veneración de esculturas. Por esta razón, los cristianos acostumbraban a ser vistos como renegados políticos que iban contra el estado de cosas establecido, lo que favorecía asimismo sus persecuciones.

Aproximadamente, ciento cincuenta cristianos murieron a lo largo del reinado de Ranavalona I en Madagascar.

De pacto a los datos aportados por el historiador Edward Gibbon en la parte VIII del capítulo XVI de su “Decadencia y Caída del Imperio romano” se presenta el cálculo de un máximo de dos mil víctimas cristianas a lo largo de la Gran Prosecución (trescientos tres-trescientos trece Y también.C.) y un estimado total de cuatro mil. Kenneth Humphreys asevera en un cuadro detallado que las persecuciones llevadas a cabo por el poder romano se generaron en periodos intermitentes y muy limitados.

Una vez legalizado el cristianismo con el Edicto de Milán, los cristianos, alentados primero por los privilegios que les garantizó Constantino I y después por la declaración del cristianismo como religión exclusiva del Imperio romano que decretó Teodosio en el trescientos ochenta después de Cristo, expandieron la nueva religión por el planeta pagano.

Los cristianos han perpetrado también numerosas y sanguinolentas persecuciones. En tiempos viejos, las turbas cristianas acostumbraban a acosar a los paganos y destrozaban sus templos, aun con apoyo del poder civil.

Los cristianos no solo han perseguido a seguidores de otras religiones, sino más bien asimismo a otros cristianos. Bizancio eliminó las iglesias no calcedonias; los ejércitos de las Cruzadas asaltaron Bizancio; protestantes y católicos pelearon en la Guerra de los Treinta Años. Asimismo se pueden mentar la caza de brujas al comienzo de la Europa moderna.

 

El Cristianismo en el Siglos XX y XXI

Antonio Socci estimó que cerca de setenta cero cero de cristianos fueron asesinados por su fe en 2 milenios, de los que cuarenta y cinco quinientos cero (o sea, sesenta y cinco por ciento del total) fueron fallecidos en el siglo veinte por su condición de cristianos.

Solo en España, a lo largo de la Guerra civil de mil novecientos treinta y seis-mil novecientos treinta y nueve, fueron asesinados más de seis mil ochocientos eclesiásticos. Los datos de Socci, no obstante, han sido cuestionados por diferentes estudiosos quienes apuntan a que las cantidades dadas por Socci son un cálculo personal, no distingue entre perseguidos por razones políticas y aquellos por razones religiosas y usan fuentes como la World Christian Encyclopedia.

Igualmente ha habido protestas sobre discriminación en diferentes contextos, tanto por la parte de cristianos como contra cristianos. Como unos ejemplos actuales se pueden nombrar: las limitaciones gubernativos griegas y rusas para las actividades religiosas no ortodoxas; la violencia antiaborto en E.U. y la “problemática” de entrada a Irlanda del Norte, respectivamente.

Según un informe publicado por Ayuda a la Iglesia Necesitada, cerca de trescientos cincuenta millones de cristianos padecen prosecución o bien discriminación religiosa en el planeta.

 

COMPARTE EN TU RED SOCIAL PREFERIDA:


  ELIGE TU TEMA DE INTERÉS: 


autoayuda.es

  Cristianos (Wikinfo) 

autoayuda.es   BUSCADOR Cristiano    

 

USUARIOS:

Hay 64 invitados y ningún miembro en línea

cristianismo, catolicismo y biblia

cristianismo, catolicismo y biblia

 

WEBs RELACIONADAS:

 cristianismo, catolicismo y biblia

Está aquí: Inicio > PORTAL > PORTAL WIKINFO SOBRE CRISTIANISMO, CATOLICISMO, VATICANO Y BIBLIA

Las cookies nos permiten ofrecer nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las cookies. Ver políticas