ıllı Portal sobre Cristianismo y Catolicismo (2018)

Portal wikinfo sobre cristianismo, catolicismo, biblia, santoral, vaticano, papa, tierra santa y peregrinaciones

 !Selecciona tu Idioma!

ıllı Todo sobre el Cristianismo y los Cristianos:

ıllı Descristianización de Francia durante la Revolución wiki: info, historia y vídeos

COMPARTE EN TU RED SOCIAL PREFERIDA:

cristianismo, catolicismo y biblia

salud  Descristianización de Francia durante la Revolución 


En el siglo XVIII el 95 por ciento de la población francesa profesa la religión católica. Del resto la mayor parte eran hugonotes protestantes. Si bien estos eran una minoría muy irrelevante ocupaban algunos puestos en los gobiernos locales. Además de esto existía una pequeña población judía (cuarenta seguidores), como un pequeñísimo número de musulmanes en una población total que rondaba los veintisiete millones de personas. A lo largo del Viejo Régimen la autoridad del clero se había encontrado garantizada por su pertenencia al primer Estado. Las órdenes religiosas vinculadas a la Iglesia Católica era una las primordiales terratenientes del país y esta corporación conseguía enormes beneficios a través del cobro de diezmos a sus siervos. Además de esto la Iglesia católica tenía una hegemonía social y cultural incontrovertible, pues era la responsable de registrar nacimientos, defunciones y matrimonios, aparte de ser la única corporación que proveía educación primaria y secundaria, asistencia sanitaria en sus centros de salud.

Desafectación de una iglesia

El programa de descristianización llevado a cabo contra el catolicismo, y ocasionalmente contra todas y cada una de las formas religiosas cristianas incluía:



  • La confiscación de las tierras de la Iglesia que servirían como garantía seguridad para la nueva moneda revolucionaria, el asignado.
  • Remoción de esculturas, altares y cualquier tipo de iconografía de los lugares de culto.
  • Destrucción de cruces, campanas y otros signos externos de culto.
  • Institución de un credo revolucionario y civil que incluía el Culto a la Razón y el siguiente Culto al Ser Supremo.
  • La promulgación de una ley el veintiuno de octubre de mil setecientos noventa y tres condenando a muerte a todos y cada uno de los sacerdotes que no prestaran juramento de lealtad al régimen.

El clímax de estas políticas se alcanza el diez de noviembre de mil setecientos noventa y tres con la celebración de un acto ritual adorando a la Razón deificada en la Catedral de Notre Dame.


La campaña de descristianización fue vista como una extensión lógica de las filosofías materialistas de múltiples líderes de la Ilustración. Otros en cambio ven el proceso como ocasión para dar brida suelta al resquemor contra la Iglesia y el clero como campos dominantes que habían sido a lo largo del Viejo Régimen.

Sacerdotes que prestaron juramento de lealtad a la Constitución Civil del Clero por departamentos

En agosto de mil setecientos ochenta y nueve el estado anuló el poder de la Iglesia para imponer impuestos. El tema de la propiedad religiosa de la tierra resultaría clave en las políticas del nuevo gobierno revolucionario. Se declaró que todas y cada una de las tierras de la Iglesia en Francia pertenecían a la nación y habían de ser decomisadas y subastadas. La Reunión Nacional Constituyente publicó en el mes de julio de mil setecientos noventa la Constitución Civil del Clero, que desposeía a los sacerdotes de sus derechos singulares. Los sacerdotes se transformaban de esta forma en puros funcionarios estatales escogidos por su parroquia o bien arzobispado. El número de arzobispados fue reducido y se requirió a todos y cada uno de los sacerdotes y obispos prometer lealtad al nuevo orden republicano, bajo la amenaza de destitución, deportación o bien guillotina.


Los sacerdotes franceses debían percibir además de esto la aprobación papal para ejercer. Por tal razón Pio VI pasó prácticamente 8 meses deliberando. El trece de abril de mil setecientos noventa y uno el Papa rechazó esta Constitución. De ello resultó una escisión en la Iglesia Católica francesa entre aquellos sacerdotes que conforme Pío VI habían renunciado de su religión (al haber jurado fidelidad al estado francés) y los que se sostenían fieles a Roma. Los primeros eran llamados como clero constitucional y los que habían rechazado el juramento fueron conocidos como clero refractario.


En septiembre de mil setecientos noventa y dos la Reunión Legislativa legalizó el divorcio, que era y es contrario a la doctrina católica. Al tiempo el Estado tomo el control de funciones hasta ese momento encomendadas a la Iglesia como el registro de nacimientos, defunciones y matrimonios. Se expandió la idea de que la Iglesia era una fuerza contrarrevolucionaria. Esto fue la causa del estallido de violentas disputas entre los franceses.


Tras la aprobación de estas medidas por la parte de la Reunión Legislativa (sucesora de la Reunión Nacional Constituyente) París vivió un caos de unas cuarenta y ocho horas. 3 obispos y más de doscientos sacerdotes fueron asesinados por la multitud enfurecida. Esto forma una parte de los acontencimientos que entonces vinieron en llamarse Matanzas de septiembre. Jean-Baptiste Carrier ordenó las ejecuciones de muchos de ellos por delitos de traición (noyades). Asimismo en Lyon Joseph Fouché y Collot d’Herbois acusó a sacerdotes y monjas de separatismo y ordenó distintas ejecuciones. Cientos y cientos de sacerdotes fueron presos y torturados en el Puerto de Roquefort.

El culto de la «diosa Razón» en Notre Dame. Aguafuerte de doce × veinte cm, de mil setecientos noventa y tres. En un entorno de inspiración vieja, en el que desaparece toda referencia a la catedral de Notre Dame de la ciudad de París, ciertas jóvenes identificadas como sacerdotisas de la filosofía festejan el culto a la «diosa Razón», encarnada por una mujer joven vestida con una túnica y un gorro frigio.

Tanto Reunión Legislativa como su sucesora la Convención Nacional como muchos Consejos de departamentos en todo el país aprobaron leyes contra la Iglesia. Muchas de las leyes de descristianización de mil setecientos noventa y tres tenían como objeto decomisar el oro y plata de la iglesia para financiar los sacrificios de guerra. En el mes de noviembre de mil setecientos noventa y tres el consejo departamental de Indre-et-Loire eliminó la palabra domingo, cuya etimología es “día del Señor”. También el calendario gregoriano, instituido por el papa Gregorio XIII en mil quinientos ochenta y dos fue sustituido por el calendario republicano. Este derogaba el sábado, los días de los Santos, como cualquier otra referencia a la Iglesia.


Se organizaron desfiles anticlericales y el arzobispo de la ciudad de París fue obligado a desamparar sus labores y a sustituir su mitra con el gorro frigio colorado que simbolizaba la república francesa.Se renombraron nombres de calles, plazas y lugares públicos con connotaciones religiosas. De esta manera las urbes de Saint-Tropez y Montmartre pasaron a llamarse Héraclée y Mont-Marat respectivamente entre otros ejemplos. Se prohibieron las vacaciones religiosas y se sustituyeron con otras que festejaban la vendimia y otras fiestas no religiosas. Robespierre y sus seguidores decidieron suplantar tanto al catolicismo como a su naciente contrincante, el Culto a la Razón con una versión renovada de este último: el Culto al Ser Supremo. Solo 6 semanas ya antes de su arresto el ocho de junio de mil setecientos noventa y cuatro el aún poderoso Robespierre condujo personalmente una gran procesión mediante París cara el jardín de las Tullerías para estrenar el nuevo culto.


La descristianización de Francia alcanzó su culmen a mediados de mil setecientos noventa y cuatro en los instantes anteriores a la caída de Robespierre. Tras su ejecución en mil setecientos noventa y cinco se aprobó una ley legalizando el culto público, si bien con restricciones estrictas, lo que suponía una cierta vuelta a la situación precedente, aunque el tañido de campanas, las procesiones religiosas y el despliegue de cruces católicas estaba aún prohibido.


En mil setecientos noventa y nueve aún existían sacerdotes deportados efectuando trabajos forzados o bien en cárcel y perseguidos. La situación solo cambió cuando el General Louis Alexandre Berthier atrapó Roma y recluyó al Papa Pío VI, que moriría en cautividad en territorio francés en el mes de agosto de mil setecientos noventa y nueve. Por último Napoleón, entonces figura ascendiente en Francia, fomentó negociaciones que llevaron al nuevo papa, Pío VII a firmar con él el Concordato de mil ochocientos uno que terminó formalmente con el periodo de descristianización y estableció unas reglas claras de relación entre la Iglesia católica y el Estado francés.


Entre veinte.000 y cuarenta personas fueron asesinadas a lo largo del Reinado del Terror. Estimaciones señalan que más o menos el ocho por ciento de los condenados por tribunales revolucionarios eran aristócratas, el seis por ciento sacerdotes, el catorce por ciento de la clase media, y el setenta por ciento eran trabajadores o bien campesinos acusados de monopolizar pan, evadir el reclutamiento, abandonar, rebelión, y otras crímenes. De todos y cada uno de los conjuntos sociales el clero de la Iglesia Católica padeció proporcionalmente las mayores pérdidas.


El Concordato de mil ochocientos uno duraría más de un siglo hasta ser derogado por el gobierno de la Tercera República, que estableció una política de laicidad el once de diciembre de mil novecientos cinco.


Bajo la amenaza de muerte, encarcelamiento, o bien servicio militar obligatorio en instantes de guerra o bien la pérdida de ingresos, en torno a veinte mil sacerdotes constitucionales se vieron obligados a renunciar y dar sus cartas de ordenación, y entre 6 y 9 mil de ellos fueron obligados a casarse. Muchos abandonaron sus deberes pastorales por completo. No obstante, ciertos que había abdicado prosiguió en secreto oficiando.


A finales de la década, más o menos treinta mil sacerdotes se habían visto obligados a salir de Francia, y otros que no salieron fueron ejecutados. La mayor parte de las parroquias francesas se quedaron sin sacerdote y privadas de sacramentos. Cualquier sacerdote no jurado podía hacerlo en frente de la guillotina o bien ser deportado a la Guayana Francesa. En la Pascua de mil setecientos noventa y cuatro, solo ciertas cuarenta mil iglesias de Francia continuaron abiertas: muchas habían sido cerradas, vendidas, destruidas o bien transformadas a otros usos.


Las víctimas de la violencia revolucionaria, así sea religiosa o bien no, fueron tratadas popularmente como mártires cristianos, y los lugares donde fueron asesinados se transformaron en meta de peregrinaciones. Se hicieron formidablemente comunes la catequesis en el hogar, la religión popular, y prácticas sincréticas y heterodoxas, razones por las que los efectos en un largo plazo sobre la práctica religiosa en Francia fueron significativos. Muchas de las personas que abandonaron sus prácticas religiosas tradicionales no las reiniciarían nunca. Se estima que veinte cero clérigos abandonaron el sacerdocio y cinco mil se casaron al ver en el matrimonio una forma de no levantar sospechas respecto a su lealtad a las autoridades revolucionarias.


COMPARTE EN TU RED SOCIAL PREFERIDA:

mas informacion


  ELIGE TU TEMA DE INTERÉS: 


autoayuda.es

  Cristianos (Wikinfo) 

autoayuda.es   BUSCADOR Cristiano    

 

USUARIOS:

Hay 29 invitados y ningún miembro en línea

cristianismo, catolicismo y biblia

cristianismo, catolicismo y biblia

 

WEBs RELACIONADAS:

 cristianismo, catolicismo y biblia

Está aquí: Inicio > [ CRISTIANISMO ] > ıllı Descristianización de Francia durante la Revolución wiki: info, historia y vídeos

Las cookies nos permiten ofrecer nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las cookies. Ver políticas