ıllı Portal sobre Cristianismo y Catolicismo (2018)

Portal wikinfo sobre cristianismo, catolicismo, biblia, santoral, vaticano, papa, tierra santa y peregrinaciones

 !Selecciona tu Idioma!

ıllı Todo sobre el Cristianismo y los Cristianos:

ıllı Escuela ascética española wiki: info, historia y vídeos

COMPARTE EN TU RED SOCIAL PREFERIDA:

cristianismo, catolicismo y biblia

salud  Escuela ascética española 


Según Marcelino Menéndez Pelayo, podemos hallar antecedentes de la escuela virtuosa de España en la obra de los grandes escritores religiosos desde la Hispania visigoda y durante toda la Edad Media:


En San Leandro (De institutione Virginum et contemptu mundi, ad sororem Florentinam), en San Isidoro (Synonymorum de lamentatione animae peccatricis), en San Valerio, abad del Vierzo (De Vana saeculi sapientia, Dicta Beati Valerii ad Beatum Donadeum, De Bonello monacho, De Revelatione Baldarii, etcétera), en San Eulogio (Documentum Martyriale). En Pedro Compostelano (siglo XII) y su poema De Consolatione Rationis.


En Raimundo Lulio (Libro de las Contemplaciones, Blanquerna, Libro del amigo y del amado, Philosophia Amoris, Liber Proverbiorum, poesías en lengua vulgar, etcétera) En Don Pedro Gómez de Albornoz, arzobispo de Sevilla (Libro de la justicia de la vida espiritual de todos y cada uno de los hombres, y también de la perfection de la Iglesia componente). En Pedro de Luna, el antipapa (Libro de las Consolaciones de la Vida Humana). En Raimundo Sabunde (en su Liber Creaturarum tiene un tratado fundamental sobre el Amor de Dios). En Fray Jacobo de Benavente, dominico (Viridario o bien Edén de Consolación). En Fray Alfonso de San Cristóbal (Vegecio Spiritual). En Fray Bernardo Oliver (Libro de espertamiento de la voluntad en Dios).


En Fray Bernardo Fontova, cartujo, confesor de Doña María, la esposa de Alfonso V de Aragón (Tratado espiritual de las 3 vías, purgativa, iluminativa y unitiva, Menosprecio de las cosas perceptibles, Escuela de la Divina Sabiduría). En Juan de Torquemada (Contemplationes. Meditationes de Vita Christi, Quaestiones Spirituales, Apología de las Revelaciones de santa Brígida, etcétera) En Fray Lope Salinas, franciscano (Espéculo de religiosos, Escala de la perfección hasta subir al perfecto amor de Dios, Conferencias espirituales). En Juan Meneses de Silva, por otro nombre el Santurrón Amadeo, franciscano (De Revelationibus et prophetiis). En la sordomuda y feminista Teresa de Cartagena (Floresta de enfermos). En Alfonso Núñez de Toledo (Vencimiento del Planeta). En Gómez García (Carro de 2 vidas, activa y contemplativa). En el tratado anónimo Flor de virtudes, escrito en mil cuatrocientos setenta (empieza con una Teoría del Amor). En Fray Lope Fernández, de la Orden de San Agustín (Espéculo del ánima), etc..


Otros autores consideran asimismo un posible el origen de la virtuosa de España en la virtuosa flamenca, germana y norteña o bien aun en fuentes islámicas (sufismo) y judías (cábala), fruto de la profunda presencia de las dos religiones, y su convivencia con la cristiana en la Edad Media en España (véase Al-Ándalus, Edad de oro de la cultura judía en España, Literatura hispanohebrea, Ibn Paquda, etcétera).


Helmut Hatzfeld ha elaborado una clasificación de las teorías de interpretación de la mística de España muy influyente; en la que son 5 las escuelas principales:



  • Escuela Ahistórica, propuesta por Jean Baruzzi, en una investigación francés sobre San Juan de la Cruz: mantiene la originalidad de los místicos españoles que descubren sus símbolos definitivos con independencia de las condiciones históricas.
  • Escuela Sintética, cuyo teorizador primordial es Gaston Etchegoyen mediante una investigación francés sobre santa Teresa; supone que la mística de España puede explicarse y comprenderse como una fusión sintética de diferentes formas más viejas, todas y cada una únicamente occidentales.
  • Escuela Secular, obra de Dámaso Alonso; según ella abundantes elementos simbólicoso de los místicos españoles derivan de la poesía profana, popular o bien letrada, sobre todo de la poesía de Garcilaso (mediante las versiones a lo divino de sus poemas que hizo Sebastián de Córdoba), el Romancero, la lírica popular y la lírica cancioneril.
  • Escuela Arabista, integrada por Julián Ribera y sobre todo por Miguel Así Palacios, que contempla afinidades entre los escritos de San Juan de la Cruz y los del místico mahometano Abenarabí, de la primera mitad del siglo XIII; por otro lado, absolutamente nadie ha podido negar la repercusión del misticismo musulmán en el catalán Raimundo Lulio.
  • Escuela Germánica, que aduce que el influjo mayor recibido por los místicos españoles procede de los místicos flamencos y alemanes como Meister Eckart, o bien el flamenco Jan van Ruysbroeck, o bien Thomas de Kempis.

Hatzfeld se inclina por estimar que tanto Oriente como Occidente han contribuido a la capacitación del lenguaje de los míticos españoles.


En España está formada, por orden temporal, por fray Luis de Granada: Guía de Pecadores. De la Oración y Consideración. Memorial de la Vida Cristiana. Sumes al Memorial, etcétera, etcétera Fray Bartolomé de los Mártires: Compendium Spiritualis Doctrinae ex- variis Sanctorum Patrum sententiis collectum (mil quinientos ochenta y dos). Traducción castellana de Pacheco de Ribera (mil seiscientos cuatro). Collationes Spirituales. Praticas espirituales. Fray Cristóbal de la Cruz: Tratado de la Esperanza Christiana (mil seiscientos once). Sor Hipólita de Jesús (Rocaberti y Solier): Tratados espirituales: de la Penitencia, del miedo de Dios, de la Consideración y Meditación. Viaje del Cielo. Coloquios del Ánima, etcétera Floreció a mediados del siglo XVII. Fray Pedro Blasco: Tratado de la vida espiritual (mil seiscientos doce). Fray Juan de Gabastón: El Tratado de la Vida Espiritual de San Vicente Ferrer, declarado y comentado (mil seiscientos dieciseis). Fray Juan de Lezcano: De la Oración y Meditación (mil seiscientos treinta). Fray Tomás Vallgornera: Mystica Theologia D. Thomae (mil seiscientos sesenta y dos). Fray Juan Thomas de Rocaberti: Theologia Mystica (mil seiscientos sesenta y nueve).


También por orden temporal, tenemos al catalán Raimundo Lulio, Libro del amigo y el amado. San Pedro de Alcántara: De la oración y meditación (mil quinientos sesenta). Fray Juan de los Ángeles: Diálogos de la conquista del espiritual y secreto reino de Dios (mil quinientos noventa y cinco). Manual de vida perfecta (mil seiscientos ocho). Lucha espiritual y cariñosa entre Dios y el Ánima, (mil seiscientos). Triunfos del Amor de Dios (mil quinientos noventa). Edén Spiritual del ánima religiosa (mil seiscientos diez).Consideración espiritual sobre los Cantares (mil seiscientos siete). Fray Diego de Estella: De la Vanidad del Planeta (mil quinientos setenta y cuatro). Meditaciones del Amor de Dios (mil quinientos setenta y ocho). Fray Juan Bautista de Vinones: Espéculo de la Conciencia (mil quinientos siete). Fray Antonio de Guevara: Monte Martirio (mil quinientos cuarenta y dos). Oratorio de religiosos y exercicio de virtuosos (mil quinientos cuarenta y dos). Fray Gabriel de Toro: Teología Mystica, unión del ánima con Dios (mil quinientos ochenta y cuatro). Fray Francisco de Evia: Espéculo del ánima (mil quinientos cincuenta). Fray Bernardino Laredo: Subida del Monte Sion (mil quinientos cincuenta y tres). Fray Felipe de Sosa: De la Excelencia del Santo Evangelio (mil quinientos sesenta y nueve). Fray Juan de Bonilla: Tratado de la Paz del Ánima (mil quinientos ochenta). Fray Francisco Ortiz Lucio: Jardín de amores Santos (mil quinientos ochenta y nueve). Mystica Theologia (mil seiscientos ocho), etcétera Fray Altonio Álvarez: Silva Espiritual (mil quinientos noventa y uno). Fray Ángel del Pas: De cognitione et amore Dei (mil quinientos noventa y cinco). De Fundamentis boni spiritus et omnis perfectionis spiritualis (mil quinientos ochenta y dos). De Profectu et splendore hominis spiritualis, etcétera, etcétera Compuso la mayoría de sus obras en latín o bien en italiano. Fray Diego Murillo: Escala Espiritual (mil quinientos noventa y ocho). Fray Andrés de Soto: De la auténtica soledad y vida solitaria (mil seiscientos siete). Fray Antonio Sobrino: De la vida espiritual y perfección cristiana (mil seiscientos doce). Fray Pedro de San Buenaventura: Jornada del ánima a Dios (mil seiscientos catorce). Fray Antonio Pascual: Philocosmia Espiritual (mil seiscientos dieciseis). Fray Francisco Fernández: Guía de la vida espiritual (mil seiscientos cuarenta y tres). Fray Alfonso Pastor: Soledades del Amor Divino (mil seiscientos sesenta y cinco). Fray Juan de la Fuente: Árbol de la Vida (mil seiscientos setenta y dos). Sor María de Agreda: Mística Urbe de Dios, etc.


Anónimos: Edén de la Virginidad y Mysterios de los Ángeles (mil quinientos treinta y nueve). Excelencias de la Fe (mil quinientos treinta y siete). Tesoro de Virtudes (mil quinientos cuarenta y tres). Camino de la perfección espiritual del Ánima (mil quinientos treinta y dos). Espéculo de la Conciencia (mil quinientos cincuenta y dos). Mysterios de la Devoción (mil quinientos treinta y siete).


Fray Luis de León: De los nombres de Cristo (mil quinientos ochenta y tres). Fray Pedro Malón de Chaide: Conversión de la Magdalena (mil quinientos noventa y seis). El santo Alonso de Orozco: Edén de Oración y Monte de Contemplación (mil quinientos cuarenta y cuatro). Memorial de Amor Santo. Recogimiento del alma. Desposorio Espiritual. Historia de la Reyna Sabá (mil quinientos sesenta y cinco). Epistolario Cristiano (mil quinientos sesenta y siete). Libro de la Suavidad de Dios (mil quinientos setenta y seis). Arte de querer a Dios y Victoria del Planeta (mil quinientos ochenta y cinco). Confesiones (mil seiscientos veinte), y otros numerosísimos tratados breves de doctrina espiritual. Fray Hernando de Zárate: Alegatos de la Paciencia Christiana (mil quinientos noventa y siete). Cristóbal de Fonseca: Del Amor de Dios (mil quinientos noventa y nueve). Vida de Cristo (mil quinientos noventa y seis, mil seiscientos tres, mil seiscientos cinco, mil seiscientos once). Fray Pedro de Vega: Declaración de los 7 Cánticos Penitenciales (mil quinientos noventa y nueve). Fray Juan Márquez: Los 2 estados de la espiritual Jerusalén (mil seiscientos tres). Santo Luis de Montoya: De la unión del ánima con Dios, y otras obras espirituales (mil quinientos sesenta y cinco). Fray Sebastián Toscano: Theologia Mystica (mil quinientos sesenta y ocho). Fray Jerónimo de Saona: Jerarquía Divino y Terrena (mil quinientos noventa y ocho). Fray Juan González de Criptana: El Perfecto Christiano (mil seiscientos uno). Despertador del ánima dormida (mil seiscientos trece). Honorable Tomé de Jesús: Trabajos de Jesús (mil seiscientos dos y mil seiscientos nueve). Soliloquios del Amor Divino (mil seiscientos veintiocho), etcétera Fray Diego de Pastrana y Sotomayor: El Camino de la Urbe de Dios (mil seiscientos tres). Fray Jerónimo Cantón: Excelencias del nombre de Jesús (mil seiscientos siete). Fray Felipe de la Luz: Tratado de la vida contemplativa (mil seiscientos veintisiete). Fray Fernando de Camargo y Salcedo: Luz Clara de la Noche Oscura (mil seiscientos cincuenta); Fray Pedro Suárez de Escobar: Escala del Paraíso Divino. Silva de la perfección evangélica. Fray Juan Bautista Lisaca: Grados del Amor de Dios.


Santa Teresa de Jesús: Vida. Camino de Perfección. Conceptos del Amor de Dios. Las Moradas, etcétera, etcétera San Juan de la Cruz: Subida del Monte Carmelo. Noche escura del ánima. Canto espiritual. Llama de amor viva, etcétera, etcétera Fray Jerónimo Gracián de la Madre de Dios: Mystica Teología, inferida de lo que escribió San Buenaventura del auténtico camino del Cielo, con un Recorrido de la perfección (mil seiscientos ocho). Camino del Cielo o bien Mystica Teología de San Buenaventura (mil seiscientos uno). Vida del ánima..., Apología contra los que ponen la perfección en la aniquilación total (mil seiscientos nueve), y otros opúsculos, que realmente no tienen número. Ciertos de ellos fueron coleccionados en mil seiscientos dieciseis. Fray Miguel Alfonso de Carranza: Camino del Cielo (mil seiscientos uno). Fray Juan de Jesús María: Theologia Mystica (mil seiscientos veintidos). Ars amandi Deum. Schola orationis et contemplationis, etcétera, etcétera Sor Ana de la Trinidad: ya antes de fallecer ordenó a una compañera del monasterio que quemara sus escritos y solo se preservan diecinueve espléndidos sonetos que la editorial Monte Carmelo publicó en mil novecientos noventa y dos en "Ana de la Trinidad. Versista, riojana y carmelita". Fray Miguel de la Fuente: Libro de las 3 vidas del hombre: anatómico, racional y espiritual (mil seiscientos veintitres). Fray Tomás de Jesús: Methodus examinandi et discernendi Spiritualem animae profectum (mil seiscientos veintitres). Divinae orationis sive a Deo infusae methodus, naturaleza et gratia (mil seiscientos veintitres). De contemplatione divina. Práctica de la viva Fe (mil seiscientos diecisiete). Compendio de los grados de oración (mil seiscientos diez). Fr. Domingo de Jesús María (Ruzola): Concordia Espiritual (mil seiscientos veintiocho). De Mystica Theologia, etcétera Fray Ambrosio Roca de la Serna: Luz del Ánima (mil seiscientos treinta y cuatro). Fray José de Jesús María: Subida del ánima a Dios (mil seiscientos cincuenta y seis). Fray Vicente Olleme: Tesoros de la liberalidad de Dios vertidos en el centro del ánima (mil seiscientos sesenta y seis).


San Ignacio de Loyola: Exercicios Espirituales. Padre Pedro de Ribadeneyra: Tratado de la preocupación (mil quinientos noventa y uno). Padre Baltasar Álvarez: De Modo et ratione loquendi de rebus Spiritualibus contra depravatas phantasias Illuminatorum (mil quinientos ochenta y cinco?). V. Luis de la Puente: Meditaciones de los Mysterios de nuestra santa Fe (mil seiscientos cinco). De la Perfección Christiana (mil seiscientos doce-mil seiscientos dieciseis). Guía Espiritual de la Oración, Meditación y Contemplación (mil seiscientos nueve). Vida del P. Balthasar Álvarez (mil seiscientos quince). Thesoro oculto en las enfermedades y trabajos, etcétera, etcétera Alonso Rodríguez: Exercicio de Perfección y Virtudes Christianas (mil seiscientos catorce). Bernardino de Villegas: Exercicios Espirituales (mil seiscientos treinta y dos). Soliloquios Divinos, etcétera, etcétera Padre Francisco Arias: Del Aprovechamiento Espiritual (mil quinientos ochenta y ocho). De la presencia de Dios. De la Imitación de Cristo Nuestro Señor (mil quinientos noventa y nueve). Juan Eusebio Nieremberg: Doctrinae Asceticae sive spiritualium Institutionum Pandectae (mil seiscientos cuarenta y tres).Diferencia entre lo temporal y lo eterno. Vida Divina y Camino Real para la perfección (mil seiscientos treinta y tres). De la Veneración en espíritu y de verdad. Tratado de la belleza de Dios (mil seiscientos cuarenta y siete), etcétera, etcétera Luis de la Palma: Práctica y breve declaración del camino espiritual (mil seiscientos veintinueve). Alfonso de Andrade, traductor y adicionador de Belarmino: Avisos espirituales de santa Teresa, comentados (mil seiscientos cuarenta y siete). Recorrido que debe guardar el hombre para pasear al Cielo (mil seiscientos cuarenta y ocho), etc..


Fray Antonio de Alvarado, benedictino: Arte de bien fallecer y guía del camino de la muerte (mil seiscientos once). Fray Juan de Castañiza, benedictino de Oña: De la Perfección de la vida christiana. Batalla Espiritual, etcétera, etcétera Fray Antonio de Molina, cartujo de Miraflores: Exercicios espirituales de las excellencias, provecho y necesidad de la oración mental (mil seiscientos quince). Antonio de Rojas: Espéculo de perfección (mil seiscientos cuatro). Vida espiritual (mil seiscientos veintinueve). Luz de la Noche Oscura (mil seiscientos treinta). El honorable Juan de Palafox: Alegatos Espirituales (mil seiscientos cuarenta y uno). Varón de Deseos (mil seiscientos cuarenta y dos). Pastor de Noche Buena (mil seiscientos cincuenta y cinco). Tratado del Recogimiento interior, etc.; capuchinos, como Úrsula Micaela Morata y María Ángela Astorch; la virtuosa heterodoxa del quietismo (Miguel de Molinos, Guía Espiritual, mil seiscientos setenta y cinco).


También se han desarrollado prácticas virtuosas en seglares, aun hubo seglares de vida virtuosa cuya vida en común les hacía muy afines a la vida consagrada en conventos o bien monasterios, mas cuya condición preceptiva no es equivalente a las órdenes religiosas: fueron las beguinas existentes en Valencia desde el siglo XIV, y que formaron beaterios de seglares haciendo vida virtuosa en común si bien no entraban propiamente en religión (esto es, en el clero regular), y podían salir de forma libre de su comunidad para casarse. En Valencia no se aplicó la bula Cum inter nonnulos de Juan XXIII (no el homónimo del siglo veinte, sino más bien el considerado antipapa a lo largo del Cisma de Occidente), que eliminaba las comunidades de beguinos y franciscanos espirituales de Europa del Norte. En el habla popular, el nombre de beguina pasó a ser homónimo de santa, y aplicado a cualquier persona con inclinaciones virtuosas. Arnau de Villanova efectuó una encendida defensa de beguinos y beguinas frente a los reyes Jaime II de Aragón y Federico III de Sicilia, escribiendo el tratado Raonament d'Avinyó en defensa de las prácticas de penitencia entre seglares. Se ha planteado la posible relación de este movimiento con el siguiente de los iluminados, que se identificó con el protestantismo por la prosecución inquisitorial.


La mística de España se desarrolló eminentemente en Castilla, Andalucía y Cataluña. Aflora de forma fuerte en el siglo XVI a raíz de la tensión existente con el Protestantismo. Existen los precedentes medievales de Raimundo Lulio, que marca de forma fuerte la tradición de España con el contacto de la cultura árabe y la mística sufí, y con la tradición semítica de la Cábala (en España se compiló su libro más esencial, el Zohar. Se trata, además de esto, cronológicamente, de una de las últimas místicas aparecidas y en cierta forma representa la culminación de la tradición mística cristiana.


La característica más acusada de la mística de España es su carácter sintético, armonizador entre tendencias extremas; un caso, podemos localizar en San Juan de la Cruz al diablo nombrado en árabe Aminadab o bien un mismo verso repetido al estilo de la poesía árabe. Un segundo rasgo es que en la literatura religiosa hispana prevalece lo virtuoso sobre lo místico. El tercero sería su gran preparación formal: presenta un genial estilo literario, de manera que muchas de sus obras se cuentan como piezas maestras de la literatura en lengua castellana.

Véanse también:Literatura de España del Renacimiento#Literatura religiosa y Ascetismo.

Como corriente literaria, emplea la creación de obras escritas como medio para expresar la religiosidad y lo que supone para sus autores la unión del ánima con Dios, reservada a poquísimos escogidos.


Vías purgativa, iluminativa y unitivaEditar


Para la unión del ánima con Dios se establecía el seguimiento de 3 vías, procedimientos, pasos o bien fases, conforme el Tratado espiritual de las 3 vías, purgativa, iluminativa y unitiva de Bernardo Fontova (Valencia, mil trescientos noventa-mil cuatrocientos sesenta), cartujo en Vall de Crist; y que repetiría Juan de Palafox y Mendoza, prelados de Puebla, en Varón de deseos en que se declaran las 3 vías de la vida espiritual, purgativa, iluminativa y unitiva (mil seiscientos cuarenta y dos):



  • Vía purgativa: el ánima se purifica de sus vicios y sus pecados a través de la penitencia y la oración. Las atracciones por sí solas no tienen por qué razón ser malas mas sí lo es el apego o bien gusto que provocan en la memoria, pues la impide orientarse absolutamente cara Dios. La privación anatómico y la oración son los primordiales medios purgativos.


  • Vía iluminativa: una vez purificada, el ánima se alumbra al someterse total, única y totalmente a la voluntad de Dios. El ánima se encuentra ya limpia y en un desamparo y sofocación interior enormes, lanzada a lo que es por sí misma sin el contacto de Dios. El diablo tienta entonces y el ánima debe aguantar todo género de tentaciones y proseguirse la luz de la fe confiando en ella y sin engañarse a través de una continua introspección en pos de Dios. Mas debe ser humilde, puesto que si Dios no desea, es imposible la unión mística, puesto que la resolución corresponde a Él.


  • Vía unitiva: el ánima se une a Dios, produciéndose el éxtasis que anula los sentidos. A este punto solo pueden llegar los escogidos y es realmente difícil describirlo con palabras pues el pobre instrumento de la lengua humana, ni tan siquiera en forma poética, puede describir una experiencia tan intensa: se trata de una experiencia inefable. El hecho de haber alcanzado la vía unitiva puede manifestarse con los llamados estigmas o bien llagas sagradas (las heridas que padeció Cristo en la cruz), con fenómenos de levitación del Santo y con capítulos de bilocación (o sea, encontrarse en múltiples lugares al tiempo).El Santo, por el hecho de que ya lo es al padecer este género de unión, no puede describir sino más bien solo más o menos lo que le ha pasado.

Pedro Sainz Rodríquez apunta 4 periodos en la historia de la mística española:



  • Período de importación y también iniciación, que entiende desde los orígenes medievales hasta mil quinientos, a lo largo del como se traducen y propagan las obras de la mística extranjera.


  • Período de asimilación (mil quinientos-mil quinientos sesenta) en el que las doctrinas importadas son por vez primera expuestas a la de España por los escritores que son predecesores (fray Hernando de Talavera, fray Alonso de la capital española, fray Francisco de Osuna, fray Bernardino de Laredo, San Juan de Ávila, la sordomuda Teresa de Cartagena y otros).
  • Período de totalidad y de intensa producción nacional (mil quinientos sesenta-mil seiscientos, reinado de Felipe II: fray Luis de León, San Juan de la Cruz, santa Teresa de Jesús).
  • Período de decadencia o bien colección doctrinal, prolongado hasta mediados del siglo XVII, representado por autores como Miguel de Molinos y asimismo por otros autores que no son autores originales, sino más bien retóricos del misticismo que se encargan de ordenar y sistematizar la doctrina del periodo precedente.

Marcelino Menéndez Pelayo hizo una clasificación por escuelas conforme las órdenes religiosas de los místicos:



  • Ascetas dominicos, cuyo prototipo es Fray Luis de Granada.
  • Ascetas y místicos franciscanos (San Pedro de Alcántara, Fray Juan de los Ángeles, Fray Diego de Estella, Honorable Madre Juana de la Cruz, etcétera).
  • Místicos carmelitas (San Juan de la Cruz, santa Teresa de Jesús, etcétera), con sus eremitorios, como el del Desierto de Bolarque.
  • Ascetas y místicos agustinos (Fray Luis de León, Alonso de Orozco, Pedro Malón de Chaide, etcétera).
  • Ascéticos y místicos jesuitas (San Francisco de Borja, Juan Eusebio Nieremberg, etcétera).
  • Clérigos seculares y laicos (Antonio de Molina, Juan de Palafox, etcétera).
  • Heterodoxos (Miguel de Molinos, Guía espiritual, mil seiscientos setenta y cinco).

Esta clasificación, en la que cada orden religiosa tiene su tradición teológica y doctrinal, se puede facilitar todavía más en 3 corrientes:



  • Afectiva (prevalece lo sentimental sobre lo intelectual), que tiene siempre y en toda circunstancia presente el Cristocentrismo o bien la imitación de Cristo hombre como vía por donde el cristiano puede llegar a la divinidad (franciscanos y agustinos).
  • Intelectualista o bien escolástica, que busca el conocimiento de Dios mismo por la preparación de una doctrina metafísica (dominicos y jesuitas).
  • Ecléctica, o bien auténticamente de España, representada por la mística carmelita.


COMPARTE EN TU RED SOCIAL PREFERIDA:

mas informacion


  ELIGE TU TEMA DE INTERÉS: 


autoayuda.es

  Cristianos (Wikinfo) 

autoayuda.es   BUSCADOR Cristiano    

 

USUARIOS:

Hay 78 invitados y ningún miembro en línea

cristianismo, catolicismo y biblia

cristianismo, catolicismo y biblia

 

WEBs RELACIONADAS:

 cristianismo, catolicismo y biblia

Está aquí: Inicio > [ CRISTIANISMO ] > ıllı Escuela ascética española wiki: info, historia y vídeos

Las cookies nos permiten ofrecer nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las cookies. Ver políticas