ıllı Portal sobre Cristianismo y Catolicismo (2018)

Portal wikinfo sobre cristianismo, catolicismo, biblia, santoral, vaticano, papa, tierra santa y peregrinaciones

 !Selecciona tu Idioma!

ıllı Todo sobre el Cristianismo y los Cristianos:

ıllı Papisa Juana wiki: info, historia y vídeos

COMPARTE EN TU RED SOCIAL PREFERIDA:

cristianismo, catolicismo y biblia

salud  Papisa Juana 


wikiRepresentación medieval de la papisa Juana (en traducción al de España del inglés es Juana puesto que se llamaba Johanna entonces al hacerse pasar por un fraile se cambió el nombre a Johannes) como Juan VIII.wikiRepresentación medieval de la muerte de la papisa Juana.

La historia de leyenda de la papisa Juana trata sobre una mujer que habría ejercido el papadocatólico escondiendo su auténtico sexo. El pontificado de la papisa se acostumbra a situar entre ochocientos cincuenta y cinco y ochocientos cincuenta y siete, o sea, el que, conforme la lista oficial de papas, correspondió a Benedicto III, en el instante de la usurpación de Anastasio el Bibliotecario. Otras versiones aseveran que el propio Benedicto III fue la mujer disfrazada y otras afirman que el periodo fue entre ochocientos setenta y dos y ochocientos ochenta y dos, esto es, el del papa Juan VIII.

La papisa Juana en las cartas del tarot, representada como la prostituta de Babilonia.

En síntesis, los relatos sobre la papisa mantienen que Juana, natural de el ochocientos veintidos en Ingelheim am Rhein, cerca de Maguncia, era hija de un fraile. Conforme ciertos cronistas tardíos, su padre, Gerbert, formaba una parte de los reverendos llegados del país de los anglos para propagar el Evangelio entre los sajones. La pequeña Juana medró inmersa en ese entorno de religiosidad y erudición, y con el apoyo de su madre y a ocultas de su padre, tuvo la ocasión de poder estudiar, lo que estaba vedado a las mujeres de la temporada. Juana pudo aprender heleno, lo que le dejaba leer la Sagrada Escritura, que por aquella temporada estaba traducida a poquísimos idiomas.


Puesto que solo la carrera eclesiástica dejaba proseguir unos estudios sólidos, Juana entró en la religión como fraile copista, bajo el nombre masculino de Johannes Anglicus (Juan el Inglés); conforme Martín el Polaco.


En su nueva situación, Juana pudo viajar con cierta frecuencia de monasterio en monasterio y relacionarse con grandes personajes de la temporada. Primeramente, visitó Constantinopla, en donde conoció a la anciana emperatriz Teodora. Pasó asimismo por Atenas, para conseguir ciertas precisiones sobre la medicina del rabinoIsaac Israelí. De regreso en Germania, se trasladó al Regnum Francorum (reino de los francos), a la corte del rey Carlos el Pelado.


Juana se trasladó a Roma en ochocientos cuarenta y ocho, y allá consiguió un puesto enseñante. Siempre y en toda circunstancia disimulando habilidosamente su identidad, fue bien recibida en los círculos eclesiásticos, particularmente en la Curia. A raíz de su reputación de erudita, fue presentada al papa León IV y enseguida se transformó en su secretaria para los temas internacionales. En el mes de julio de ochocientos cincuenta y cinco, tras la muerte del papa, Juana se hizo seleccionar su sucesora con el nombre de Benedicto III o bien Juan VIII. Un par de años después, la papisa, que disimulaba un embarazo fruto de su unión carnal con el embajador Lamberto de Sajonia, empezó a padecer las contracciones del parto en la mitad de una procesión y dio a luz públicamente. Conforme Jean de Mailly, Juana fue apedreada por el tumulto enfurecido. Conforme Martín el Polaco, murió como consecuencia del parto.


Siempre conforme la historia de leyenda, la suplantación de Juana forzó a la Iglesia a proceder a una verificación ritual de la hombría de los papas elegidos. Un eclesiástico estaba encargado de examinar manualmente los atributos sexuales del nuevo pontífice por medio de una silla horadada. Acabada la inspección, si todo era adecuado, debía exclamar: «Duos habet et bene pendentes» ('tiene 2 y cuelgan bien’). Además de esto, las procesiones, para separar los recuerdos deshonrosos, evitaron en adelante pasar por la iglesia de San Clemente, sitio del parto, en el recorrido del Vaticano a Letrán.


Utilizada por los opositores, esas versiones se mantuvieron por muchos años hasta el momento en que en mil quinientos sesenta y dos el agustino Onofrio Panvinio redactó la primera refutación seria de aquella historia legendaria.


Dos versiones



  • La versión de Martín de Opava es la siguiente:


  • Jean de Mailly, por su lado, dice:

La opinión más extendida es que se trata de una historia legendaria que, no obstante, fue dada por determinada por la propia Iglesia hasta el siglo XVI. Las sillas horadadas exhibidas en su apoyo no son según lo que parece otra cosa que las «sillas curiales», que simbolizaban el carácter escolar de la Curia romana.Ninguna crónica moderna a los hechos contados acredita la historia, y la lista de papas no deja ningún resquicio en que se pueda introducir el pontificado de Juana. De hecho, entre la muerte de León IV, el diecisiete de julio de ochocientos cincuenta y cinco, y la elección de Benedicto III, entre los que ubica Martín el Polaco a la papisa, transcurrió poquísimo tiempo, aun teniendo presente que el segundo no fue coronado hasta el veintinueve de septiembre del mismo año a raíz del antipapado de Anastasio. Estos datos son confirmados por pruebas sólidas, como monedas y documentos oficiales de la temporada. La crónica de Jean de Mailly sugiere, por su lado, un emplazamiento del papado de Juana un tanto precedente a mil cien. No obstante, solo transcurren unos meses entre la muerte de Víctor III (dieciseis de septiembre de mil ochenta y siete) y la elección de Urbano II (doce de marzo de mil ochenta y ocho), y solo ciertos días entre la muerte de este último (veintinueve de julio de mil noventa y nueve) y la elección de Pascual II (trece de agosto de mil noventa y nueve).


Las explicaciones de la historia legendaria son diferentes. El mito fue quizás concebido desde el apodo de «papisa Juana» que recibió en vida el papa Juan VIII con lo que sus opositores consideraron debilidad en frente de la Iglesia de Constantinopla, o bien tal vez por exactamente el mismo apodo aplicado a Marozia, déspota madre de Juan XI quien dominaba la iglesia tal y como si fuera un Papa y también influía en la política. Por otro lado, el mito asimismo remite a las inversiones rituales de valores propias de los carnavales.


Otro punto de inicio de la historia de leyenda puede ser la prohibición del Levítico (veintiuno, veinte) de que esté «al servicio del Altar» un hombre «con los testículos aplastados», esto es, un eunuco. La idea de que la prohibición acarrea contrastar que solo hombres «enteros» accedan al trono papal, estuvo seguramente en el origen de la inspección ritual y del testiculum habet et bene pendebant, un tema sugestivo para una disputatio de quodlibet estudiantil en la escolástica de la Edad Media.


La historia legendaria se ha desarrollado durante la Edad Media. La primera mención famosa se halla en la crónica de Jean de Mailly, dominico del convento de Metz, redactada cara mil doscientos cincuenta y cinco. La historia legendaria se extendió muy de manera rápida y sobre una enorme extensión geográfica, lo que puede hacer suponer que existía de antemano y que el dominico se limitó a consignarla por escrito. Cara mil doscientos sesenta, la anécdota resurge en el Tratado de las distintas materias de la predicación, de Esteban de Borbón, asimismo dominico y de exactamente la misma provincia eclesiástica que Mailly. Mas es sobre todo el relato hecho por Martín el Polaco en su Crónica de los pontífices romanos y de los emperadores, cara 1280, el que le asegura el éxito.


La acogida que hacen los medios eclesiásticos de la anécdota, que en un comienzo fue admitida como cierta, se ha explicado después por el interés del caso jurídico y por una voluntad de imponer una interpretación oficial del supuesto evento.


En efecto, la historia de leyenda es de forma rápida revivida con fines controvertidos. El franciscanoGuillermo de Ockham demanda una intervención mefistofélica en la persona de Juan, que prefigura la de Juan XXII, contrincante de los espirituales (disidentes franciscanos).


Durante el Gran Cisma de Occidente, la historia de Juana prueba, para las 2 facciones, la necesidad legal de una posibilidad de destitución papal. Asimismo fue recogida por el polemista Jan Hus y después por los luteranos, que veían en Juana la encarnación de la «prostituta de Babilonia» descrita en el Apocalipsis:

La puta de Babilonia conforme el Tapiz del Apocalipsis de Angers.

Todos estos ataques llevaron al erudito Onofrio Panvinio, fraile agustino, a escribir en mil quinientos sesenta y dos la primera refutación seria de la historia de leyenda, en su Vitæ Pontificum ('vida de los papas’). En el siglo XVII, los luteranos se unieron a sus razonamientos.


En mil ochocientos ochenta y seis, el heleno Emmanuel Royidis publicó La papisa Juana, que vino a relanzar el mito. Ya antes, Petrarca se había visto atraído por la historia de leyenda. En el siglo veinte se interesaron por ella otros escritores, como Lawrence Durrell, Renée Dunan o bien Alfred Jarry.


Las pruebas primordiales del carácter por entero mítico de la papisa son:



  • Ninguna fuente histórica moderna entre las historias de los papas tiene conocimiento de ella; tampoco se hace mención de ella hasta la mitad del siglo XIII. Resulta increíble que la aparición de una papisa, si hubiese sido un hecho histórico, no hubiese sido sentida por ninguno de los abundantes historiadores de entre los siglos X y XIII.


  • En la historia de los papas no hay sitio en donde encaje esta figura legendaria. Entre León IV y Benedicto III, donde Martinus Polonus la pone, no es posible introducirla por el hecho de que León IV murió el diecisiete de julio del año ochocientos cincuenta y cinco y también justo después de su muerte Benedicto III fue escogido por el clero y por el pueblo de Roma; solo que a raíz del advenimiento de un antipapa en la persona del cardenal destituido Anastasio, Benedicto III fue consagrado hasta el veintinueve de septiembre. Existen monedas con las imágenes de Benedicto III y del emperador Lotario I, quien murió el veintiocho de septiembre del año 855; por tanto, Benedicto III debió haber sido reconocido como Papa ya antes de esta fecha; el siete de octubre del año ochocientos cincuenta y cinco, Benedicto III emitió una carta para el monasterio de Corbie. Hinemar, arzobispo de Reims, notificó a Nicolás I de que un mensajero que había mandado a León IV se enteró de la muerte de este Papa y en consecuencia dirigió su solicitud a Benedicto III, quien la resolvió (Hinemar, ep. xl in P.L., CXXXVI, ochenta y cinco). Todos esos testigos prueban que las datas dadas en las vidas de León IV y Benedicto III eran adecuadas y que no hubo interrupción de la línea de sucesión entre estos 2 papas, de forma que en este sitio no hay espacio para la presunta papisa.


  • Más adelante es todavía menos probable que una papisa pudiese introducirse en la lista de papas próximos por año mil cien, entre Víctor III (mil ochenta y siete) y Urbano II (mil ochenta y ocho-mil noventa y nueve) o bien Pascual II (mil noventa y nueve-mil ciento diez) como se sugiere en la crónica de Jean de Mailly.

Sin embargo, en el libro "El Segundo Mesías" de los autores Christopher Knight y Robert Lomas (traducción de Marisa Abdala), pag. setenta, se dice: "Si bien no existen pruebas que puedan probar que esta historia es cierta, la Iglesia misma dio fe de ella absolutamente, de la misma manera que el público generalmente. Aún aparece en una ristra de bustos en la catedral de Siena, con la inscripción Johannes VIII, femina ex- Anglia (papa Juan VIII, mujer inglesa)". Un poco antes en ese libro se da otra explicación para la carta misterio n.º dos del tarot, identificándola no con la puta de Babilonia, sino más bien con María Magdalena, que conforme descubrimientos templarios habría sido la 1ª papisa por delegación directa de Jesucristo. Exactamente el mismo creador de la orden cisterciense, que según parece estuvo relacionado con los primeros templarios, Bernardo de Claraval, se interesó por esta historia del primer papa y creó el culto de la Virgen Negra, que reconoce que María Magdalena era negra y que era la novia de Cristo. El rango de papisa y la oposición de las jerarquías católicas fue según parece la causa original de la confusión, como de la negación de los hechos históricos relacionados.


COMPARTE EN TU RED SOCIAL PREFERIDA:

mas informacion


  ELIGE TU TEMA DE INTERÉS: 


autoayuda.es

  Cristianos (Wikinfo) 

autoayuda.es   BUSCADOR Cristiano    

 

USUARIOS:

Hay 67 invitados y ningún miembro en línea

cristianismo, catolicismo y biblia

cristianismo, catolicismo y biblia

 

WEBs RELACIONADAS:

 cristianismo, catolicismo y biblia

Está aquí: Inicio > [ CRISTIANISMO ] > ıllı Papisa Juana wiki: info, historia y vídeos

Las cookies nos permiten ofrecer nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las cookies. Ver políticas